Llegamos a este país, y a Seattle, dejando muchas cosas atrás, todos lo sabemos.
Una de ellas, muy importante para nosotros, fue el fútbol, el sagrado rito de ir a verlo al estadio, de discutirlo con los amigos, de compartirlo con los familiares; de opinar en las esquinas, en los autobuses, en los taxis.
Pero aquí, vivimos en un sitio donde la cultura es otra, y el idioma es otro.
Es por eso que queremos abrir este espacio para hablar, para que todos hablemos del deporte que llevamos desde niños, del deporte que nos trae la pasión, y la afición.
Entonces, “hablemos fútbol”, porque el fútbol, para nosotros, es el verdadero idioma universal.