Bellevue se prepara para reemplazar a los conductores humanos

Por Jon Ladd

El concepto idealista de vehículos autónomos ahora se ha convertido en discursos concretos y negociaciones tachonadas. Solo en el último año, la nación ha visto esfuerzos más agudos de compañías como Tesla y Google. Y en el estado de Washington, el gobernador Jay Inslee firmó en junio de 2017 una orden ejecutiva, justo aquí en Bellevue, que permite pruebas y operación más sencillas de autos sin conductor. Los expertos en tecnología de vehículos autónomos (AV, por sus siglas en inglés) dicen que el camino a seguir requiere que los líderes de las ciudades y del estado sean proactivos, realizando cambios en los caminos, la infraestructura y la legislación locales. Mientras que algunas ciudades aún no han desarrollado este marco, otras como Bellevue ya están allanando el camino para acomodar el impacto de reemplazar los conductores humanos.

Lo que es un gran problema para muchas ciudades es la razón por la cual Bellevue estará a la vanguardia de la tecnología ACES, según creen los funcionarios. ACES es un acrónimo que significa vehículos autónomos, conectados, eléctricos y compartidos. Este es un futuro donde la propiedad de vehículos personales es rara, y los que son de propiedad personal también serán automatizados. Todos estos automóviles se comunicarán entre sí y con la infraestructura de la ciudad a la que conducen, asegurando algunas sorpresas para el software que pilota el automóvil. Y en Bellevue, esa infraestructura está preparada. En el piso superior del Ayuntamiento de Bellevue, que absorbe datos de las señales de tráfico de toda la ciudad, están los Sistemas de Transporte Inteligente adaptativos de Bellevue, o ITS.