Código ADAM. método eficaz para encontrar niños extraviados

Por Claudia Hernández Ocádiz

Bastaron unos segundos para desaparecer y nunca más saberse de él.

En 1981, Adam fue de compras con su madre, Revé Walsh, a un centro comercial en Florida, E.U.

Una sonrisa chimuela afloró en el rostro del pequeño de apenas seis años cuando se percató que habían otros niños

jugando video juegos dentro de la tienda departamental a la que había acudido. Fascinado con la destreza con la que otros lograban obtener puntos, Adam permaneció con la vista fija frente los destellos de la pantalla donde se desplegaba el juego.

Al observar a su hijo tan entretenido, Revé le dijo a Adam que podría quedarse allí mientras ella aprovechaba para “buscar algo rápido”. Que no se moviera.

Cuando Revé regresó, el corazón le comenzó a latir con fuerza al darse cuenta que su hijo había desaparecido.

Sin saber qué hacer ni a quién acudir Revé Walsh comenzó a llamar a su hijo volteando de un lado al otro. “Adam” “Adam” gritaba presa de pánico al no escuchar ninguna respuesta mientras buscaba en cada rincón a su paso.

Transcurrieron varios minutos antes de que el área de seguridad del centro comercial tomara acción para encontrar a Adam y todavía más tiempo para que la policía fuera notificada de la ausencia del niño.

Pese a intensas campañas de difusión en televisión para localizar al pequeño y a las brigadas de búsqueda que movilizaron al país, todo fue inútil. Dos semanas después, Adam fue encontrado por unos pescadores. El niño había sido asesinado cruelmente.

Sumidos en el dolor de saber que no volverían a ver a su hijo jugar béisbol, que no besarían su frente antes de ir a dormir, ni lo verían crecer, la familia de Adam decidió honrar su memoria al idear un procedimiento que ayudara a tomar

acciones inmediatas y eficientes para que otros padres pudieran encontrar a sus niños en caso de que se extraviaran en centros comerciales o en lugares públicos.

A este programa se le conoce como Código Adam o (CODE ADAM), en inglés. Se le identifica con letrero en fondo azul y una estrella blanca al centro. El anuncio es colocado en la entrada de cadenas comerciales como Wal-Mart, Sam’s Club, Marshall’s, HomeGoods, Barnes and Novel, tiendas Disney, Bed Bath & Behond, Rite Aid, Toys “R” Us, Gap y Whole Foods, entre otros; cuyos empleados son capacitados para ejecutarlo con eficacia.

El método consiste en que cuando un niño es reportado como extraviado a algún empleado, éste deberá anunciar en el altavoz el Código Adam y llevar a cabo las siguientes acciones inmediata.

1) Recabar la descripción (nombre, edad, color de cabello y ojos, peso, estatura, tipo y color de ropa).

2) Notificar con prontitud al gerente del lugar.

3) Escoltar al padre o a quien haya hecho el reporte a la entrada de la tienda.

4) Todos los demás empleados deberán dejar sus labores para buscar al menor en toda la tienda. Asimismo, la puertas de entrada deben permanecer cerradas, debiéndose cerciorar que la salida de menores se haga con sus respectivos padres y/o custodios.

5) Si el niño extraviado no es encontrado después de diez minutos, el gerente del establecimiento debe notificar a la policía.

Miles de niños han sido rescatados y reunido con sus padres desde que el Código Adam fue implementado en los Estados Unidos, Canadá y en países en donde operan cadenas comerciales afiliadas a dicho programa.

Si usted acude a un lugar público o muy concurrido con sus hijos, puede sentirse seguro si a la entrada de éste encuentra visible el emblema de la estrella seguida del Código Adam. Aunque nunca está demás el no perder de vista a los niños en ningún momento, ni dejarlos encargados con nadie más.

La seguridad y bienestar de los nuestros es mucho más importante que cualquier compra o distracción, por “rápida” que sea.