Desastres y Superhéroes

Sophia Vackimes, Coordinadora de Servicios de Emergencia en Español, Ciudad de Renton

Algo que resulta absolutamente fascinante en el mundo de los superhéroes, esos seres fantásticos de los comics y el cine, son los recursos que utilizan para salir de los apuros más sorprendentes. Los que a mí siempre me han gustado son aquellas herramientas sofisticadas, como la finísima telaraña de materiales extra fuertes, que ayudan al Hombre Araña a subir edificios altísimos o las filosas bolas batarang que utiliza Gatúbela para inmovilizar a sus enemigos. Sin embargo el superhéroe mejor preparado de todos, en cuanto a su arsenal, es Batman. Batman siempre ha tenido maravillas a la mano y no me refiero a su precioso Batimóvil, sino a su famoso cinturón. Desde niña recuerdo pensar que yo quisiera uno de esos. No sé si es de ver tanta televisión que me gustan las herramientas: siempre me ha gustado tener a mano cuanto objeto es posible para solucionar cualquier imprevisto.

Se podrán reír de mí, pero mi llavero tiene más artefactos que llaves, y la tarjeta personal que traigo en la cartera es una caja de herramientas en miniatura. Lleva pluma, lupa, tijeras, aguja de coser, una regla, lámpara láser, cuatro desarmadores pequeños y un cuchillo. ¡Lo único que me molesta es que no tiene lima para las uñas! A pesar de ese pequeño defecto, este objeto me ha sacado de apuros innumerables veces. Tener algo así, sobre todo en caso de que ocurra algún desastre es sumamente importante.

Cuando pensamos en desastres y emergencias solemos imaginarnos en una situación donde sin apoyo alguno, esperamos impaciente, desesperadamente a que alguien venga a ayudarnos. La realidad es que en muchas situaciones no hay manera de que la ayuda llegue a tiempo, y en catástrofes es posible que no llege nunca. Si no estamos preparados nos exponemos a que una situación de por sí mala se torne en una mucho peor. Es probable que nunca tengamos que brincar de un edificio a otro como el Hombre Araña, ni detener un tren como Supermán, pero sí es claro que hay algunas precauciones que podríamos tomar para aguantar una catástrofe. Una cortada, o herida se puede atender rápidamente gracias a un botiquín de primeros auxilios, pero encima de esto es necesario tener un kit de emergencia, una mochila preparada específicamente para casos de desastres reales como los que se ven también en la televisión.

El botiquín de primeros auxilios es algo que todos sabemos que debemos tener en casa. Contiene vendaje, alcohol, algodón, e implementos que nos ayudan a intervenir rápidamente cuando alguien está herido. Es necesario tener uno a mano y cerciorarnos que contiene además de eso medicamentos que pueden ser de importancia vital para ciertos miembros de la familia como lo son insulina, o aspiradores para asmáticos. Además no estaría mal complementar el mismo con analgésicos, los cuales generalmente no contienen.

Un desastre se diferencia de una emergencia por su gravedad, extensión y duración. Podría tomar forma de terremoto, inundación, nevada fuerte o un deslave de montaña que pudiera imposibilitar nuestra salida o escapatoria. Es por ello que tener lista una mochila de emergencias es de suma importancia. Ésta debe contener elementos que nos ayuden a sobrevivir, o sobrellevar una calamidad por más de dos semanas y esto se debe de multiplicar por la cantidad de personas en nuestra familia. Además de incluir un botiquín de primeros auxilios debe contener tres y medio litros de agua por persona por día, comida no perecedera (preferentemente enlatada) que cubra el mismo tiempo, abrelatas, radio y baterías, linternas herramientas varias, billetes de baja denominación, papel higiénico, documentos personales y de identidad (copias o almacenados en USB), calentadores de mano, ropa extra, calzado resistente, etc. Además, no estaría mal tener mucho de esto u otra mochila entera en el automóvil.

Es claro que parecen ser muchísimas las cosas que debemos tener a la mano para afrontar una situación difícil, pero la realidad es que cuando hay un evento de gran magnitud, y nuestra vida corre peligro, es mucho más fácil salir adelante si hemos pensado cómo solucionar algunos problemas con anterioridad. Cuando la tierra tiembla, los ríos se desbordan, la nieve no nos deja salir de casa, o nos quedamos inmovilizados en la carretera es mejor estar listos que pasarla pésimamente. Si estamos preparados la probabilidad de salir adelante es mayor. En esa situación, ya quisieran Gatúbela y Batman nuestro equipo.