(AP Foto/Salvador Melendez, File)

EEUU promete mano dura contra la pandilla MS-13

Por MICHAEL BALSAMO,

Associated Press

FILADELFIA (AP) — El secretario estadounidense de Justicia Jeff Sessions prometió el lunes aplicar mano dura para desmantelar la brutal pandilla centroamericana MS-13, calificándolo como máxima prioridad para las agencias de seguridad del país. En un discurso ante comandantes policiales, Sessions declaró que la derrota de la MS-13 será prioridad para la División contra el Crimen Organizado y el Narcotráfico del Departamento de Justicia, agencia encargada de luchar contra carteles de la droga y entes mafiosos. La designación autoriza a las agencias policiales a entablar todos los cargos posibles contra individuos de MS-13, incluyendo por actividades mafiosas, por tenencia de armas o por fraude fiscal. Los miembros de la MS-13 “violan, roban, extorsionan y asesinan brutalmente”, dijo Sessions en su discurso en la reunión de la Asociación Internacional de Comandantes Policiales, en Filadelfia. “Con más de 40.000 miembros alrededor del mundo, incluyendo 10.000 en Estados Unidos, la MS-13 amenaza la vida y salud de todas las familias en todas las zonas donde actúan”, declaró.

La lucha contra la MS-13 se ha vuelto una de las prioridades del gobierno de Donald Trump, en

medio de su retórica

contra la inmigración

ilegal.

Integrantes de la MS-13 son sospechosos en varios sonados asesinatos en suburbios de la ciudad de Nueva York. La MS-13, también conocida como La Mara Salvatrucha, es más notoria por sus extorsiones y tráfico humano y no tanto por venta de drogas. Tras asumir la presidencia, Trump pidió a las agencias del orden concentrar sus esfuerzos en combatir pandillas transnacionales, entre ellas la MS-13. Pero la nueva designación permitirá a las autoridades ir contra el violento grupo con “renovado vigor y mayor concentración”, declaró Sessions, quien fue a El Salvador en julio en parte para aprender cómo actuaba allá esa pandilla. La MS-13 surgió entre emigrantes salvadoreños en Los Ángeles en la década de 1980, y se arraigó en El Salvador cuando sus integrantes fueron deportados.