(AP Foto/Stephan Savoia)

Empleado Salvadoreño, símbolo de lucha contra deportaciones

Por PHILIP MARCELO,

Associated Press

(AP) — El primer hijo varón de Francisco Rodríguez Guardado nació pocos días después de que fuese detenido por agentes del servicio de inmigración con miras de su deportación a El Salvador, su tierra natal. Todavía no conoció a su hijo, pero le dicen que se parece a él. “Me dicen que tiene mis ojos”, comentó este centroamericano de 43 años con una mezcla de melancolía y orgullo durante una entrevista en un centro de detención del condado de Suffolk. Rodríguez, un empleado de limpieza ha pasado a ser un símbolo de la lucha contra la campaña de deportaciones del presidente Donald Trump, espera la definición de su caso en una cárcel de Boston. Sus partidarios dicen que su caso y otros similares confirman que la represión republicana de los inmigrantes sin permiso de residencia abarca no solo a los “bad hombres” (hombres malos) a que aludió Trump durante su campaña presidencial sino también a personas sin antecedentes delictivos, que contribuyen a la sociedad. “No hay ninguna necesidad de que esté detenido”, afirmó Adriana Lafaille, abogada de la Unión de Libertades Civiles, que está colaborando con Rodríguez en su batalla judicial. “Es alguien que cumplió con todo lo que le pidió el gobierno federal”. Rodríguez dice que no sabe cuánto tiempo más estará preso. “Siento que llevo un año” en la cárcel, declaró en una sala de entrevistas del penal.