(AP Foto/Alessandra Tarantino)

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Papa defiende a obispo y supuesto testigo de abusos sexuales en Chile

El Clarín: “La gira en Chile del Papa se convierte en la peor de sus cinco años de pontificado”

AP

LIMA (AP) —La más reciente gira papal a Sudamérica será recordada quizá principalmente por las 27 palabras de una declaración de tono rudo de Francisco que suscitaron la ira entre los chilenos, de por sí furiosos por un famoso caso de abuso sexual de un sacerdote, y que agobiaron el resto de su periplo. “Ése es el enigma del papa Francisco”, declaró el domingo Anne Barrett Doyle, de la base de datos digital sobre abusos sexuales perpetrados por religiosos BishopAccountability. “Él es muy audaz y compasivo sobre muchos asuntos, pero es un obispo de la vieja escuela a la defensiva frente a la crisis de abusos sexuales”. Vándalos causaron daños con bombas incendiarias a tres iglesias en la capital, Santiago, y advirtieron en un volante que “las próximas bombas serán en tu sotana”, y un grupo que protestaba furiosamente contra el alto costo de recibirlo ocupó brevemente la Nunciatura donde pasaría la noche.

Los escándalos de abuso sexual y la gran apatía de la Iglesia católica obraron en perjuicio del periplo de Francisco por Chile y Perú. “¡Viva el papa!”, gritaron algunos. Sin embargo, las exigencias de otros fueron menos amables. En una pancarta que sostenía una persona se pedía a Francisco que detuviera los abusos sexuales, porque estaba en su poder hacerlo. Fueron constantes los indicios de rechazo a Francisco. La policía lanzó gas lacrimógeno y detuvo a decenas de manifestantes afuera de donde se efectuó una misa en la capital y más iglesias fueron incendiadas. Fotografías tomadas desde el aire por periódicos locales mostraron amplios espacios vacíos durante las tres misas al aire libre oficiadas por Francisco. Cuando la prensa local le preguntó sobre el obispo chileno Juan Barros al que él nombró en ese cargo en 2015 y del que víctimas de los abusos afirman estuvo cuando el reverendo Fernando Karadima los agredió sexualmente hace décadas, Francisco respondió que “el día en que me traigan una prueba contra el obispo Barros, ahí voy a hablar. No hay ninguna sola prueba. Todo es calumnia. ¿Está claro?” Esa declaración de Francisco, aunada a la presencia de Barros en diversas actividades, ensombrecieron la visita papal. “La gira en Chile del Papa se convierte en la peor de sus cinco años de pontificado”, decía el titular de Clarín, uno de los principales periódicos en Argentina, el país natal de Francisco. El principal legado de la gira de Francisco será negativo por el apoyo del pontífice a Barros.

Peru

Cerca de una iglesia donde el papa oró en el último día de su visita, una pancarta que colgaba en lo alto de un edificio decía “Francisco, aquí si hay pruebas” en referencia al escándalo de abuso sexual más grande en Perú, en el que estuvo involucrado Figari, el titular del movimiento Sodalitium Christianae Vitae. Según una investigación independiente, Figari sodomizó a reclutas y los obligaba a que lo acariciaran y a que se acariciaran entre ellos.