(AP Foto/Gerald Herbert)

Solamente el 54 % de los estadounidenses sabe que los nacidos en Puerto Rico son ciudadanos estadounidenses

Esther Cepeda,

The Washington Post

No debería ser necesario un huracán para enterarnos de que Puerto Rico es parte de Estados Unidos. Los puertorriqueños son estadounidenses.

Sin embargo, sólo el 54 por ciento de los estadounidenses sabe que los nacidos en Puerto Rico son ciudadanos estadounidenses. Puerto Rico sigue siendo como un primo lejano de Estados Unidos—uno de esos primos tan lejanos que la mayoría de la gente no está segura de si en realidad son parientes. El mito de que Puerto Rico no es parte de Estados Unidos está tan generalizado y arraigado en nuestra sociedad que hasta los niños internalizan el malentendido.A comienzos del año escolar, observé una clase en la que los alumnos del último año de la secundaria aprendían a formar argumentos para defender sus opiniones. La tarea consistía en que grupos pequeños de estudiantes decidieran cuál sabor de helados era el mejor y después persuadieran al resto de la clase para lograr consenso.En esta escuela predominantemente hispana—y abrumadoramente mexicana—los estudiantes proporcionaron sabores que iban desde los más comunes, como vainilla y chocolate, a otros decadentes y tropicales. Una joven escribió en la lámina de su grupo: “El mejor sabor es coquito, porque calma mi alma extranjera.”El coquito es una bebida puertorriqueña—una especie de ponche de huevo hecho con crema de coco, leche condensada dulce y especias—y cuando leí el comentario de la estudiante, casi salté. Sólo el respeto por la clase de otro maestro me impidió intervenir para interrumpir el ejercicio y hablar sobre el atroz error de la estudiante.Cuando sonó la campana, corrí donde ella y le pregunté: “¿Eres puertorriqueña?” Ella dijo tímidamente: “Sí”. Agregué: “Nunca más te autodenomines extranjera—los puertorriqueños son ciudadanos estadounidenses. Tu alma no es extranjera aquí, es tan bella y tan parte de Estados Unidos como la de cualquier otro.” Su rostro se iluminó con una gran sonrisa y asintió tímidamente.Sin embargo, no era tan sorprendente.Como con todas las materias que se aprenden en la escuela—con la excepción de redacción y matemáticas—geografía e instrucción cívica están bastante diluidas. En unidades sobre la geografía de Estados Unidos, es raro que se pase mucho tiempo, si es que se toca el temaComo tal, los puertorriqueños no son los únicos que tienen esos malentendidos.Después de los mexicanos, los puertorriqueños son el segundo grupo en tamaño de origen hispano en Estados Unidos. Realmente no debería haber sido necesario un desastre natural para que estos hechos salieran a la luz.