Todos somos uno

Por Sandra Maqueda

Cuando cierta información llega a nuestras manos, duele saber que aún hay tantas injusticias y abusos en contra de más mujeres aún en pleno siglo XXI, aún en este país y tristemente aun aquí en nuestra ciudad. Cada día miles de personas salen de casa dispuestas a dar lo que sea necesario para poder traer el sustento a casa, en cualquier área donde encontremos trabajo, allí estamos los migrantes, especialmente haciendo esos trabajos pesados que no cualquiera se atreve a realizar debido principalmente al pago tan bajo que se recibe a cambio.

¿Sabías por ejemplo que las camareras tienen una de las tasas más elevadas de lesiones laborales? más elevadas aún, que las de los mineros de carbón. Son forzadas a apresurarse y limpiar 20 o más habitaciones y baños en un turno de 8 horas, provocando lesiones por estrés de actividades repetitivas y daño físico permanente. Una camarera típica que limpia 15 habitaciones al día, retira más de 500 libras de sábanas y toallas sucias para reemplazarlas por otras 500 libras de las limpias, y levanta colchones más de 60 veces en un día.

Trabajar en hoteles como camarera o mejor conocidas como “housekeeper”, es inesperadamente peligroso, especialmente para las mujeres, y es que del 80% de las camareras de hotel son mujeres y la mayoría son inmigrantes, de la cual 20% son Latinas.

Pero un dato escalofriante que arrojó un estudio reciente, reveló que más del 50% de las camareras han sufrido de acoso sexual.

El pasado 10 de Octubre se realizó un evento donde se realizaron entrevistas directamente a expertos en la iniciativa I-124 que pretende defender los derechos de las housekeeper y requiere que los hoteles les proporcionen un “botón de pánico”. Esta es una solución comprobada por muchas industrias donde los empleados trabajan solos, desde corredores de bienes raíces hasta camareras en los hoteles de Nueva York, Washington DC y las Vegas. El hotel Sheraton de Seattle comentó en el Seattle Weekly que ya están listos para proporcionarles botones de pánico a sus camareras.

Otro aspecto importante que exige esta iniciativa que estará en la boleta de votación del próximo 8 de noviembre, es dar capacidad a las empleadas para que se protejan así mismas documentando a los acosadores sexuales. La iniciativa I-124 protege a los empleados de que se les haga represalias por documentar el acto de un acoso y a la vez establece un procedimiento de respuesta para que, si la seguridad del hotel concluye que el comportamiento del cliente fue inapropiado, se le pedirá al mismo que desaloje y no regrese al hotel por 3 años. El nombre del cliente no se hace público.

La iniciativa I-124 establece un área máxima, que una camarera de hotel requiere limpiar en un turno de 8 horas -un aproximado de 15 habitaciones- y proporciona pagos de tiempo y medio por cada pie cuadrado adicional que esté por encima del máximo establecido.

Mejorar el acceso a seguros de salud o de gastos médicos familiares económicos.

Es sumamente importante compartir esta información y prepararse para saber qué es lo que se está proponiendo en pro de los trabajadores migrantes y por supuesto votar, para que este tipo de iniciativas se aprueben y puedan ser parte de la Ley de protección de los derechos humanos y así dejen de existir estos abusos e injusticias. Por qué Todos somos uno.