Todos Somos Uno

Por Sandra Maqueda

Quien no haya conocido alguna vez en su vida a un alcohólico, seguramente ha estado viviendo dentro de una burbuja de cristal. Pues ya sea un familiar, un amigo, un vecino, o el clásico indigente alcohólico del vecindario, que ya sea en alguna esquina o debajo de una banca o quizás un puente, recibe el alba perdido de borracho y sin conciencia, son algunos ejemplos del “contacto” que todos hemos tenido con alguien que tiene un problema con su forma de beber.

Hace algunas semanas tocamos este tema en el morning show y alguien en la audiencia hacía alusión a que el alcoholismo no es una enfermedad y que >>El que toma lo hace por gusto >> Muchos de ustedes pueden estar de acuerdo con esto pero por mi parte creo que las personas que tristemente viven con el reto del alcoholismo; y le llamo reto, por que como muchos de nosotros aunque quizás en otros aspectos, etas personas día con día se enfrentan a la tentación, la ansiedad y el deseo ingobernable de beber alcohol. Hay enfermedades físicas como la diabetes que nos limita a comer ciertos alimentos por poner un ejemplo y hay también enfermedades mentales como la pornografía, la cual es también una gran tentación para muchos. Cada quien en las diferentes situaciones y con nuestros propios retos tenemos que lidiar con esto al igual que un alcohólico. Por eso creo que es importante antes de juzgar, analizar y aprender de esta enfermedad.

De acuerdo al informe regional del consumo de alcohol y la salud en las Américas de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), los episodios de consumo excesivo de alcohol han aumentado en los últimos cinco años de 4,6 % a 13,0 % entre las mujeres y de 17,9 % a 29, 4% entre los hombres. El consumo de alcohol se sitúa entre las cinco primeras causas de enfermedad, discapacidad y muerte en el mundo, sin contar las consecuencias socioeconómicas del abuso del alcohol, según la OMS.

El alcoholismo ha dejado huellas imborrables en muchos de nosotros, el abuso del alcohol de alguno de nuestros padres, parejas o amigos/as puede seguir afectando nuestras vidas actualmente sin si quiera darnos cuenta. Las consecuencias del alcoholismo perjudican, no sólo al propio enfermo, sino también a los familiares o personas que conviven con él. Al-Anon es un grupo de familias que por 65 años han abierto sus puertas a quienes sin importar su edad o su relación con el alcohólico buscan alcanzar la serenidad y mejorar sus vidas. Si a usted le preocupa su forma de beber o la de alguien más, el programa de Al-Anon puede ayudarle llame al (206) 625 0000 o visite www.seattlealanon.org.

Pasa la voz porque Todos Somos Uno

Sandra Maqueda conduce “Despertando con el Rey” de lunes a Viernes de 6-10 AM en KKMO 1360 AM. Facebook: Sandra Maqueda o en su Blog: www.sandramaqueda.com