Cortesía de Western Washington University
Para gente que habla el español, aplicar a una universidad no es siempre fácil. Pese a la diferencia lingüística y cultural, un director de una escuela en Washington expresa que buscar una educación superior es lo práctico pese a las barreras.
Desde que Chris Pearson asumió el papel de director de West View Elementary, escuela primaria en la ciudad de Burlington, él ha laborado constantemente para fortalecer el enlace entre la escuela que dirige y la comunidad.
Es así que ésta escuela bilingüe sirve no solo para educar, sino también como un centro para los padres y estudiantes donde se pueden enterar de los recursos disponibles para seguir estudiando.
Pearson fue maestro de secundaria durante ocho años antes de arribar a la escuela West View. Después de recibir una certificación administrativa en el 2007 del Western Washington University, trabajó en la Allen Elementary, escuela primaria en el pueblo de Bow, en Washington.
Para el 2011 Pearson había sido postulado como director de West View, escuela con gran alumnado hispano.
Es así que como director, el trabajo le permitió a Pearson tener una colaboración cercana con los padres y estudiantes de la escuela, señalando que “mucho se debe a poder desarrollar una relación positiva.”
Durante su tiempo en West View, Pearson ha continuado desarrollando el centro comunitario de la escuela con el objetivo de fortalecer y proporcionar recursos a los hispanoparlantes del área.
El centro ofrece cursos por la noche para los padres que desean aprender el inglés o recibir su GED (Certificado de Equivalencia de Educación Preparatoria). El personal también apoya a los padres así como a los estudiantes sobre lo importante que es continuar la educación.
Pearson dice que normalmente trata con los padres de los estudiantes quienes laboran por muchas horas en trabajos mal pagados.
Muchos de éstos reconocen que necesitan algo mejor y es así que el centro comunitario funciona como una fuente para llegar a ese cambio.
“Aquí tenemos familias y niños fabulosos”, dice Pierson. “Se está avanzando.”
Para Rita Johnson, ex alumna y graduada de Western Washington University, su inscripción en la universidad fue una experiencia que le cambió la vida.
De hecho, si no hubiera estudiado para obtener un título, ella todavía estuviera trabajando en dos sitios a la vez.
Johnson arribó a los Estados Unidos de Perú en 1991 y antes de ingresar a la Western Washington University trabajó en quehaceres domésticos, en limpieza y lavando platos.
Después de recibir su certificación en Servicios Humanos, recibió una promoción en su trabajo en Sea Mar Community Center y tomo el puesto de Especialista de Salud Mental.
Ahora ella atiende a mujeres migrantes así como familias latinas y obreros agrícolas en el Condado de Whatcom.
“Creo que es muy importante para la gente hispana en continuar una educación universitaria”, dice. “En el mundo del empleo, es importante la preparación y el conocimiento bilingüe y bicultural.”
Johnson ha desarrollado una fuerte conexión con las comunidades que ella atiende y dice que sabe de los retos que el inmigrante en los Estados Unidos traspasa ya que ella también pasó por la experiencia de ser inmigrante y aprender el inglés.
“[Lograr un título] personalmente me ha beneficiado mucho”, dice Johnson. “Tengo la suerte de hacer lo que me encanta.”
