Por Claudia Torrens,
Associated Press
Es ahora o nunca. El presidente Barack Obama tiene el poder de proteger a unos 800.000 jóvenes de la deportación antes de que el mandatario electo Donald Trump llegue a la Casa Blanca en enero. Eso le pidieron legisladores, activistas y jóvenes el miércoles en ruedas de prensa celebradas en la ciudad de Nueva York. Los hispanos dijeron que los casi 800.000 jóvenes son beneficiarios de un programa de alivio migratorio que aprobó Obama para ayudar a inmigrantes que fueron traídos ilegalmente a Estados Unidos por sus padres cuando eran niños. El programa les concedió un permiso de trabajo y la suspensión temporal de su deportación. Trump prometió durante su campaña electoral que eliminaría el programa. Miembros activistas y estudiantes pidieron a Obama que ayude a los beneficiados con el programa suspendiendo su deportación de forma permanente a través de un perdón presidencial.
Inmigrante Mexicano Pide Santuario En Iglesia
Un inmigrante mexicano que había estado viviendo en Filadelfia se mudó a una iglesia, donde solicitó santuario para protegerse de deportación por las autoridades federales. Juntos, un grupo de apoyo a inmigrantes en la ciudad, dijo que Javier Flores, de 40 años, se mudó el domingo a la iglesia Metodista Unida de Arch Street. Flores, padre de tres hijos nacidos en los Estados Unidos, es elegible para la “U-Visa”, que el gobierno federal provee a víctimas de ciertos crímenes que han sufrido abuso mental o sicológico. Si se le niega la visa, Flores sería deportado tras 90 días. Flores pasó recientemente 16 meses en un centro de detención de inmigrantes de la agencia de Inmigración y Aduanas. Fue detenido porque fue deportado previamente, pero regresó a los Estados Unidos para reunirse con su familia.
