Por Diana Hefley, Escritora del Herald
EVERETT – Daniel Levi Pérez Reyes murió en brazos de su madre.
Era un niño sanos de 2 meses de edad, cuando se quedó con su padre el 27 de junio de 2013, mientras que su madre se fue a trabajar. A la mañana siguiente Daniel fue llevado a un hospital. Él no respiraba y no tenía pulso. Los médicos le reanimaron pero Daniel no mostró signos de actividad cerebral. Se le retiró el soporte de vida al día siguiente.
Los médicos sospechan lo peor. La autopsia confirmó violencia. El bebé de 13 libras había sido sacudido violentamente, causando lesiones en el cerebro, el cuello del chico y los nervios de su diafragma.
El lunes, un juez del condado de Snohomish declaró culpable al padre del niño de homicidio en primer grado. La evidencia mostró que Brian Pérez Reyes fue demasiado rudo con el niño, dijo el juez del Tribunal Superior Michael Downes. Acciones imprudentes Pérez Reyes causaron la muerte de su hijo, el juez concluyó.
Downes también dictaminó que a la edad de Daniel él era una víctima especialmente vulnerable.
“Este fue un infante, totalmente indefenso”, dijo el juez.
Eso significa que el acusado podría enfrentar una estancia mucho más larga de prisión cuando sea sentenciado el próximo mes. Se espera que los fiscales pidan que Pérez Reyes sea condenado a 14 años de prisión.
El mes pasado, en un movimiento inusual, Pérez Reyes, 24, acordó omitir un juicio con jurado y pidió a Downes para dar un veredicto después de revisar la investigación.
El juez cuestionó a Pérez Reyes largo y tendido sobre su derecho a un juicio con jurado, aun incluso diciéndole que los ensayos de banco a menudo resultan en sentencias condenatorias. Pérez Reyes sostuvo que quería que el juez decida el caso. Como parte del acuerdo, Pérez Reyes puede apelar su condena.
Downes recibió una carta a principios de este mes que se indica que Pérez Reyes tuvo un cambio de corazón. La carta, supuestamente escrita por el acusado, contenía múltiples quejas sobre su abogado.
“Siento que por mi origen étnico y el hecho de que no tengo conocimiento legal de la ley que estoy siendo empujado a algún tipo de acuerdo que no se justifica teniendo en cuenta los hechos de mi caso”, dice la carta.
Pidió Downes a escucharle “porque otra vida inocente que está en juego.”
Antes de que se dicte el veredicto, Downes cuestionó Pérez Reyes acerca de la carta, preguntando si estaba listo para continuar, o si quería que el juez considere la carta.
Pérez Reyes dijo al juez que ignore la carta.
Mantuvo la cabeza gacha por el soliloquio del juez. El veredicto fue recibido por los sollozos de la familia del acusado.
