HYUNG-JIN KIM
SEÚL, Corea del Sur (AP)
La fiscalía surcoreana pidió el lunes la pena de muerte para el capitán de un transbordador que se hundió en abril matando a más de 300 personas, al considerar que su negligencia y su omisión de socorrer a los pasajeros causaron el alto número de bajas, según medios y una fuente judicial.
Los 15 procesados, encargados de la navegación del buque, estaban en el primer grupo de personas que abandonó el barco cuando empezó a escorarse peligrosamente, lo que despertó una gran indignación pública en su contra.
La mayoría de los muertos en el desastre eran estudiantes de un único instituto que iban desde Incheon, al oeste de Seúl, a la isla turística de Jeju, el pasado 16 de abril.
“El capitán no emprendió tareas de rescate tras emitir un mensaje pidiendo a los pasajeros que se quedaran en las cabinas (…) No organizó ninguna tarea de rescate tras marcharse del barco”, dijo la agencia Yonhap, citando a los fiscales durante la sesión del lunes. Otros medios surcoreanos recogieron esas declaraciones, pero la fuente judicial dijo que no podía confirmarlas.
El capitán, Lee Joon-seok y otros tres tripulantes —un primer oficial, el segundo oficial y el jefe de ingeniería— fueron acusados de homicidio, mientras que otros once se enfrentaban a cargos más leves.
La pena capital es la condena máxima de Corea del Sur.
