Georgina Montalvo
Agencia Reforma
Tener todo programado y hacer hasta lo imposible para que se cumpla puede ser un deseable rasgo de su personalidad, pero llevarlo al nivel de obsesión resulta caro para su salud física y emocional.
Quienes tienen el Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC) de tipo perfeccionista pueden vivir siempre angustiados, con padecimientos derivados del estrés o tener dificultades para establecer vínculos afectivos, asegura Enrique González Ruelas, miembro de la Asociación Psiquiátrica Mexicana.
Hay casos en que los rasgos perfeccionistas forman parte de la personalidad y no causan problema; pero hay un trastorno cuando el tratar de ser perfecto daña la funcionalidad social y produce sufrimiento.
“Por ejemplo pueden revisar tres o cuatro veces su trabajo y cada una de las veces que lo revisan lo hacen con la idea de que pueden estar equivocados y eso genera ansiedad que al acumularse se expresa con irritabilidad.
“Cuando digo sufrimiento estoy hablando de una angustia muy fuerte”, dijo González Ruelas.
González Ruelas señala que hay personas que ya tienen cierta carga genética que los predispone a padecer este tipo de trastornos y que generalmente la manifiestan cuando están expuestos a situaciones que les generan ansiedad, como el divorcio de los padres, la muerte de un ser querido o un asalto.
“Todos esos estresores externos pudieran hacer que una persona que tiene la carga genética puede ser que empiece a desarrollar el trastorno”, advirtió.
De acuerdo con Sergio Arturo Escobedo, psiquiatra de la Clínica 10 del IMSS, entre 3 y 10 por ciento de pacientes que acuden a consulta a una clínica psiquiátrica tienen este tipo de afectación. En casos extremos, señala, también pueden padecer algún trastorno de la alimentación como anorexia, bulimia o trastorno por atracón.
El TOC de tipo perfeccionista se puede revertir con ayuda de psicoterapia y fármacos, para González Rueda, la psicoterapia cognitivo-conductual suele ser efectiva.
“Lo que hace es enseñarle a manejar su problema, consiste en que el paciente modifique su manera de pensar, aprende a autodirigirse”, aclaró González Rueda.
