Paloma Villanueva
Agencia Reforma
La habilidad de comunicación de los bebés inicia desde el nacimiento, pero en el camino pueden adoptar algunos vicios de lenguaje provocados por los papás. Antonio Rizzoli Córdoba, jefe de la Unidad de Investigación en Neurodesarrollo del Hospital Infantil de México Federico Gómez, explica que la habilidad de comunicación de los bebés inicia con el llanto, pero es hasta los 10 meses que empiezan a pronunciar palabras con significado.
Cuando los niños se acercan al año de vida empiezan a pronunciar sus primeras palabras con significado y para los dos años ya son capaces de armar frases sencillas.
“El niño de 10 a 12 meses debe estar diciendo una o dos palabras asociadas a un significado; para el año y medio, el niño debería tener un vocabulario de al menos 15 palabras.
“Para los 2 años ya debería conocer al menos 50 palabras y debería poder estructurar frases sencillas con sujeto verbo y predicado”, detalla.
Sin embargo, de todos los niños que presentan problemas de atraso en el desarrollo, el 20 por ciento tiene problemas de lenguaje debido en gran parte a los vicios que adoptan cuando están aprendiendo a hablar.
El error más común, dice el médico, es que los papás piensan que como el niño no habla todavía entonces no entiende y, por lo tanto, no le hablan, lo que se vuelve un círculo vicioso porque el niño necesita escuchar muchas palabras para aprenderlas.
“Leerle cuentos al bebé desde el embarazo es una gran herramienta. Cuando está en el útero recibe las sustancias que la mamá libera al dirigirse a él. Si se siente contenta, eso provoca una sensación de placer también en el bebé.
“A partir del primer mes de vida es importantísimo leerles cuentos para que vayan adquiriendo vocabulario. Mientras más palabras escuchen, mejor”, recomienda.
Alrededor de los 6 meses, dice el neurólogo pediatra, los niños se dan cuenta de que emitiendo cierto sonido pueden obtener lo que quieren y eso también se convierte en un vicio de lenguaje, ya que los papás adivinan lo que el niño está tratando de decir.
“Si el niño sólo emite un sonido para pedir algo, lo que deben hacer los papás es preguntarle: ‘¿quieres la leche?’ o ‘¿quieres la papilla de manzana?’ y después darle el objeto; pero siempre expresarlo con palabras para que vaya asociando los conceptos”, explica. Para cuando cumplen un año descubren que tienen un maravilloso “dedo señalador”, apunta Rizzoli, y entonces en lugar de intentar decir palabras simplemente señalan lo que quieren en lugar de nombrarlo.
Para evitar esta conducta, la recomendación del especialista es primero preguntar al niño qué es lo quiere y darle tiempo suficiente para contestar.
“Después mamá puede preguntar: ‘¿quieres el vaso azul con agua?’ o ‘¿quieres el osito de peluche café?’ dando al menos tres propiedades o características de las cosas”, agrega. Otras recomendaciones del especialista son evitar hablar demasiado lento porque si no el niño hablará igual, evitar decir las palabras en diminutivo porque eso dificulta el aprendizaje de conceptos y sobre todo, hablarle al niño con cariño para que se sienta confiado y darle tiempo para que intente hasta lograrlo.
Expresión
El bebé recién nacido empieza a comunicarse con el llanto y con el tiempo suma habilidades.
-2 meses: se comunica a través del llanto y las expresiones faciales.
-3 a 4 meses: expresa sus emociones y deseos a través de sonidos guturales.
-6 a 8 meses: empieza a emitir sonidos iguales o trenes de sílabas (ba-ba, da-da, ta-ta).
-10 a 12 meses: asocia palabras concretas con su significado como mamá, papá o leche y entiende el significado de “no”.
-16 a 18 meses: conoce más de 15 palabras y puede señalar dos o tres partes de su cuerpo.
-24 meses: estructurar frases simples como “mamá quiero leche” y sabe decir su nombre.
