Reflexiones
La Raza del Noroeste
Esta es la segunda semana que el mundo está envuelto en protestas en contra de gobiernos.
El de Venezuela se volvió violento muy temprano con estudiantes demandando que el país mejore y en contra del gobierno de Maduro, quien ha salido en las noticias más por las cosas que dice que por las cosas que hace.
Ahora la juventud está buscando un cambio. El problema es que los cambios no vienen fáciles y el cambio se ha tardado años en que suceda.
Mientras, en el otro lado del mundo, Ucrania ha intensificado sus protestas que llevan desde noviembre cuando protestaban la decisión de su presidente de dejar la Unión Europea para acercarse más a Rusia.
Esta semana, las protestas se volvieron violentas y la razón por la que han acaparado más la atención es porque, para el jueves, ya había reportes de que 70 personas habían muerto en las protestas y se temía que el país termine en Guerra Civil.
Y para no quedarnos atrás, México también protestó la cumbre de “Los Three Amigos” esta semana.
A diferencia de las otras dos, ésta fue relativamente pacífica al no haber muertos o heridos.
Pero si tuvo confrontaciones.
En Venezuela, el gobierno de Maduro está viendo que sus horas se están terminando.
La buena voluntad que parte de la población tenía al gobierno gracias al carisma de Hugo Chávez se está evaporando.
Todavía hay personas que apoyan al gobierno, pero como se está viendo en las calles, éstas personas se están volviendo minoría.
Se está escuchando la voz del pueblo y eso es lo que le dá miedo a tiranos. Porque en realidad, cuando todos muestran su descontento y lo hacen ver, ya no se puede tapar.
A través de los años se ha visto múltiples protestas en países del Medio Oriente que ocasionaron la caída de dictadores.
El problema es que cayeron después de varios días de violencia con docenas de muertes en cada país. Ucrania ya está ahí.
Esperemos que Venezuela no llegué.
