Staff Agencia Reforma
Investigadores del Instituto Nacional de Salud Pública de Morelos desarrollan un sistema de detección del cáncer cérvico uterino (CaCu) a partir del suero sanguíneo que contiene los anticuerpos producidos por algunas mujeres con diferentes grados de lesiones.
Este novedoso sistema desarrollado por la doctora María de Lourdes Gutiérrez Xicotencatl y su equipo del Instituto busca reducir la incidencia de este padecimiento en las mujeres, así como los tiempos en tratamientos y hospitalización.
“Más del 70% de estas lesiones tempranas son regresivas de manera espontánea y no requieren tratamiento; sin embargo, el reto del diagnóstico del CaCu es poder identificar tempranamente al 30 por ciento de las mujeres que no son capaces de remediar la lesión y se encuentran en alto riesgo de progresión hacia cáncer”, explica Gutiérrez Xicotencatl en un comunicado de la Academia Mexicana de las Ciencias.
El sistema utilizado en esta investigación se basa en la prueba ELISA (del inglés Enzyme Linked Immunosorbet Assay), el cual consiste en utilizar placas de 96 pozos en donde se pegan las proteínas virales E4 y E7 de VPH16. Después estas proteínas virales son puestas en contacto con los sueros de las mujeres que han sido infectadas o presentan algún tipo de lesión en el cérvix uterino, lo cual dará una respuesta positiva para la presencia de anticuerpos contra las proteínas del HPV. Los anticuerpos del suero que queden absorbidos en la placa de 96 pozos, específicos contra HPV, serán revelados a través de una reacción colorimétrica.
Los resultados obtenidos hasta ahora por el equipo de la investigadora demostraron que la presencia de anticuerpos contra la proteína E4 de VPH16 se asocia a lesiones tempranas en el cuello uterino, mientras que los anticuerpos contra la proteína E7 se asociaron a mujeres con lesiones graves en el epitelio y con la posibilidad de que se transforme en cáncer.
Este sistema de diagnóstico, explica la investigadora, permitirá complementar el diagnóstico que se lleva a cabo a través de la prueba de Papanicolau y la detección de ADN del virus del papiloma, con lo que se garantizará un diagnóstico oportuno y completo de lesiones tempranas del cérvix uterino.
