Armonía entre burbujas

Ángel Rivas

Agencia Reforma

En cualquier celebración de Año Nuevo no pueden faltar los ríos de espumoso y el choque festivo de las copas flauta. Y para empezar el ciclo venidero en perfecta armonía culinaria armonice las notas de estos vinos con sofisticados canapés.

“Un espumoso es difícil de maridar. No porque sus características no lo permitan, sino porque la gente no acostumbra beber estos vinos más allá de una celebración. En muchas ocasiones se ha tratado de luchar contra esta idea, porque la realidad es que pueden acompañar una serie de canapés o incluso una comida de principio a fin”, explica Miguel Ángel Cooley, sommelier y propietario de Gloutonnerie.

Y no todo es champaña, Cooley propone bocadillos para maridarse con prosecco, cava, cremant y sparkling wine.

“Un espumoso es en realidad un vino blanco pero con burbujas, que es a veces la parte complicada para maridar. De forma general yo recomiendo unir estas etiquetas con platos que tengan proteína y cierta potencia de sabor. Aunque pueden ir bien con cualquier platillo”, agrega.

Desde la categoría semi sec hasta el extra brut, los espumosos pueden ofrecer desde notas dulces hasta muy secas y es por ello que tienen la virtud de combinar con más elementos culinarios que un vino tinto.