Dos explosiones sacuden a Rusia

Por VLADIMIR ISACHENKOV, Associated Press

MOSCÚ (AP) — Autoridades rusas ordenaron reforzar la seguridad en estaciones de tren y otras instalaciones públicas en el país tras el ataque suicida del lunes que causó la muerte a 14 personas en la sureña ciudad de Volgogrado.

Se trató del segundo atentado en dejar víctimas mortales en dos días en una ciudad que se encuentra a 650 kilómetros (400 millas) de la sede de los Juegos Olímpicos de Invierno de 2014.

Las autoridades creen que el mismo grupo cometió los atentados en una estación ferroviaria y el autobús eléctrico.

Más de 30 personas murieron en las dos explosiones, lo que generó fuerte tensión en la ciudad de un millón de habitantes y puso de manifiesto la amenaza terrorista que enfrenta Rusia mientras se apresta a ser sede de las Olimpiadas en la ciudad de Sochi, un proyecto muy importante para el presidente Vladimir Putin.

Aunque los terroristas puedan tener dificultades para infiltrarse en las instalaciones olímpicas rigurosamente vigiladas, las explosiones demuestran que puedan hacer daño a la población civil en otros lugares de Rusia con sorprendente facilidad.

El aumento de la seguridad ocurre cuando los rusos se preparan para celebrar el Año Nuevo, la fiesta más importante del país. En San Petersburgo, la segunda ciudad más grande de Rusia, el gobernador canceló el espectáculo de fuegos artificiales.

Putin convocó a autoridades para que le informaran de los ataques y envió a Alexander Bortnikov, jefe del Servicio de Seguridad Federal, a supervisar la investigación.

Tras reunirse con autoridades de Volgogrado, Bortnikov dijo que las autoridades confían en encontrar pronto a los responsables.

Volgogrado, otrora conocida como Estalingrado, está situada a 650 kilómetros (400 millas) al noreste de Sochi y es un centro clave para el transporte hacia el sur de Rusia, ya que de ahí salen numerosos autobuses interprovinciales hacia la volátil región del Cáucaso Norte, donde grupos insurgentes tratan de crear un estado islámico.

Vladimir Markin, portavoz de la principal agencia de investigación rusa, dijo que en el ataque del lunes se usó una bomba similar a la utilizada el domingo en la principal estación ferroviaria.

“Eso confirma la versión de los investigadores de que los dos ataques terroristas estaban vinculados”, indicó Markin en una declaración. “Podrían haber sido fabricadas en un mismo lugar”.

El vocero dijo que un atacante suicida fue el responsable de la explosión en el autobús, lo que contradijo un comunicado previo de las autoridades que decía que la bomba fue dejada en el área de pasajeros.

Al menos 14 personas perdieron la vida el lunes y casi 30 resultaron heridas, de acuerdo con autoridades de salud pública. Hasta el momento se desconocía si el agresor está entre los fallecidos.

Diecisiete personas murieron en el atentado suicida del domingo, incluido el atacante, informaron funcionarios.

Las autoridades no dijeron qué grupo es responsable del ataque y nadie se atribuyó la autoría de los atentados, pero éstos ocurrieron meses después que el líder rebelde checheno Doku Umarov amenazara con lanzar nuevos ataques contra blancos civiles en Rusia, inclusive en las Olimpiadas de Sochi en febrero.

Los ataques sucesivos en Volgogrado pueden ser muestra de que los milicianos tienen posibilidades de causar daño más allá de su zona de operación tradicional.

La ciudad también es un importante símbolo que enorgullece a los rusos desde la histórica batalla de Estalingrado durante la Segunda Guerra Mundial, cuando los soviéticos revirtieron la corriente contra los nazis.

“Volgogrado, que constituye un símbolo del sufrimiento ruso y de victoria en la Segunda Guerra Mundial, ha sido elegida por los líderes terroristas precisamente por el valor que tiene en la mente popular”, destacó Dmitry Trenin, director de la oficina de Carnegie Endowment en Moscú, en una declaración colocada en el cibersitio de la organización.

Las autoridades rusas no han establecido medidas de seguridad para revisar a quienes suben a los autobuses, lo que hace a este transporte el ideal para los terroristas en la región. Hace pocos meses se estableció el requisito de mostrar una identificación al momento de comprar boletos, como se hace en los trenes y aviones, pero el procedimiento no se ha aplicado con rigor y algunas rutas no están controladas.

En la explosión de la estación ferroviaria, la suicida detonó sus artefactos frente a un detector de metales antes de la entrada principal de la estación, cuando un sargento de la policía comenzó a sospechar y se precipitó hacia adelante para comprobar una identificación, dijeron las autoridades. El policía murió por la explosión y otros agentes resultaron heridos.

En octubre un atentado suicida en un autobús causó la muerte de seis personas. El viernes tres más fallecieron tras la explosión de un auto cargado con explosivos en la ciudad de Pyatigorsk.

El Comité Olímpico Internacional expresó sus condolencias por el atentado del domingo, pero dijo que confía en la capacidad de Rusia para garantizar la seguridad durante los juegos de Sochi.