Dra. Alejandra Rodríguez
Médico Familiar de Molina Healthcare
Cada año al comenzar el otoño se ofrece a la población la vacuna contra la gripe. No todos mis pacientes la aceptan fácilmente y muchos la rechazan sin dar motivos.
Para poder hablar de la gripe tenemos que definir primero qué es esta enfermedad. En general existe la creencia de que “la gripe” implica tener un poco de fiebre, dolor de garganta y la nariz congestionada.
En el mundo médico, esto corresponde a un resfriado común, enfermedad que ocurre generalmente durante el invierno y puede ser causada por diferentes virus y que normalmente no causa grandes complicaciones de salud. La gripe como tal, o influenza estacional, es causada por el virus de la influenza humana tipo A, B, o C. A través de la historia, han existido pandemias (cuando la enfermedad se extiende a muchos países o ataca a casi todos los individuos de una región) ocasionada por el virus influenza.
En el año 2009 se declaró la primera pandemia después de 40 años. Según el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) la cifra de enfermos alcanzó alrededor de 60 millones de personas en el mundo.
¿Cómo se presenta la influenza estacional?
Generalmente la temporada de influenza ocurre entre octubre y mayo. El virus viaja a través de gotitas de saliva que se eliminan al hablar, toser, o estornudar. Los síntomas pueden aparecer a los 5 o 6 días posteriores al contagio y se caracterizan por fiebre, muchas veces con calos fríos, dolor de cabeza, de garganta y muscular, fatiga, congestión nasal, y tos (seca o húmeda).
En niños se puede agregar dificultad respiratoria, pudiendo llegar a la neumonía. Otras complicaciones son deshidratación, sinusitis, empeoramiento de enfermedades crónicas e incluso la muerte. Como medida de prevención, es muy importante que, cuando estemos con síntomas de gripe, nos tapemos la boca al toser o estornudar, y nos lavemos las manos con agua y jabón frecuentemente. Pero la mejor manera de protegernos es vacunarnos todos los años.
Existen dos tipos de vacunas.
1- Una vacuna es inactivada, es decir tiene co mponentes muertos del virus influenza, y se inyecta en el brazo.
2- La otra es un aerosol nasal que contiene una forma atenuada del virus, es decir, esta débilmente vivo.
Esta última puede darse sólo a mujeres que no están embarazadas y personas saludables entre 2 y 49 años de edad. Debemos recordar, que como toda vacuna, existen grupos de personas que no pueden recibirla.
En los niños se aconseja administrar la vacuna a partir de los 6 meses. En los adultos, es recomendable para aquellos que tienen enfermedades crónicas como insuficiencia cardíaca, diabetes, asma, insuficiencia renal, VIH, o cáncer, y los familiares de estos.
También son grupos de riesgo y deben vacunarse los adultos mayores de 65 años, las embarazadas, los amerindios, los obesos mórbidos, quienes viven en hogares de ancianos o con niños menores de 5 años, y las personas que trabajan en centros de salud.
Recientemente, Molina Healthcare tuvo un evento en Everett, en donde ofreció vacunas gratis contra la gripe para ayudar a las personas de la comunidad a evitar la influenza. El evento se llevó a cabo en la Clínica SeaMar. Allí 15 niños y 37 adultos recibieron la vacuna.
La temporada de gripe estacional ya comenzó en Estados Unidos y los centros de salud han comenzado a ofrecer la vacuna. Es importante que converse con su médico y consulte si usted es candidato para recibirla.
