Las Candidatas

Reflexiones

La Raza del Noroeste

En esta semana se otorgaron los prestigiados premios Nobel.

Estos premios incluyen a la Literatura y las Ciencias, pero quizás el más famoso de ellos es el Nobel a la Paz.

Al momento de escribirse este editorial, no se había nombrado al ganador, pero el nombre más sonado de los candidatos es la joven pakistaní Malala Yousafzai.

Ella es la candidata más joven con sus 16 años. Ella es candidata porque alzó la voz contra el Talibán y promovía la educación en niñas y por la igualdad en una tierra que les prohibía hablar y bailar.

Por sus esfuerzos, un miembro del Talibán le disparó mientras viajaba en su camión escolar.

Sobrevivió y vive como refugiada en Inglaterra mientras sigue promoviendo la educación para todos y el Talibán todavía amenazando su vida.

Ella tiene dura competencia que incluye a la guatemalteca Dra. Claudia Paz y Paz, y aunque en mi opinión ella se merece el premio, a lo mejor es la que lo necesita menos.

Porque ella ya está ganando.

Malala es una de las jóvenes más famosas del mundo y es el símbolo de dar más poder a las niñas- y a las mujeres en general-.

Ella es el perfecto ejemplo cuando su hija dice que no quiere estudiar matemáticas.

Ella simboliza la valentía ante el poder autoritativo. Algo que todos podemos aprender de ella.

Porque ella sigue hablando aún con todas las amenazas.

El Premio Nóbel se hizo público al cierre de esta edición, así que es posible que ella lo ganó, y si no, ojala fuera la Dra. Paz, la primera Procuradora General de Justicia de Guatemala. Ella está luchando otra clase de villanos que el Talibán: los narcotraficantes y violadores de los derechos civiles en su nación.

Y les está dando buena batalla desde hace tres años.

Malala y la Dra. Paz son dos ejemplos de mujeres que están luchando para mejorar este mundo y en especial, para mejorar la calidad de vida en sus respectivas regiones.

Ellas merecen ser imitadas por nosotros.