David Loji
Agencia Reforma
Una nueva tendencia se está empezando a dar en el segmento de las camionetas CUV compactas. Se trata de un límite de potencia de 180 caballos promedio en los modelos rediseñados.
Las recientemente rediseñadas Honda CR-V y Toyota RAV4, al igual que la nueva Mazda CX5, son exponentes de la nueva tendencia.
Y la Mitsubishi Outlander rediseñada que en octubre llega a México, aunque en otros mercados ofrece motor V6, no lo ofrecerá en nuestro mercado, al menos no de momento.
Estas camionetas son modelos eficientes en rendimiento de gasolina, pero existen clientes que están dispuestos a sacrificar un poco de eficiencia a cambio de un manejo más interesante y divertido.
Excepciones a esta regla son la GMC Terrain y Chevrolet Captiva con motores V6, pero estos modelos ya van a la mitad o más allá de su ciclo de vida.
Y cuando las rediseñen está por verse si ofrecen motor V6 o 4 cilindros turbo.
Pero hay buenas noticias para quienes desean una camioneta compacta de la más nueva generación con un motor potente: Ford acaba de presentar en México la versión turbo de la Escape.
La nueva versión turbo de la Escape se llamará Titanium.
El motor turbo de la Escape Titanium es de 2 litros de desplazamiento con inyección directa de gasolina y sistema de tiempo variable para las válvulas de admisión y escape.
Su potencia máxima es de 237 caballos a las 5500 rpm y su torque máximo será de 270 libras-pie a las 3,000 rpm.
La Escape anterior más equipada tenía motor V6 de 3 litros con 240 caballos y 223 libras-pie de torque.
El nuevo motor turbo produce casi la misma potencia que el V6 y su torque es 47 libras-pie mayor.
Pero lo más importante es que su rendimiento de combustible es 2.11 Km /litro mejor que el del V6. Lo único que se extraña del motor V6 anterior es su ronco y grato sonido.
Ford de México hace énfasis en el importante hecho de que este nuevo motor turbo no requiere de gasolina Premium. Ha sido diseñado para funcionar con gasolina Magna Sin.
El manejo de la Escape turbo es interesante, pues es rápida y no tiene ningún problema al efectuar rebases en carretera o incorporarse al tráfico.
El motor tiene un muy pequeño retardo al acelerar a fondo después de conducir de manera tranquila, pero una vez que se supera este período la respuesta es entusiasta.
Definitivamente, los 69 caballos adicionales se sienten con total claridad y transforman el manejo de la Escape de competente a divertido.
La transmisión automática de 6 velocidades es suave en sus cambios y ofrece modo manual, pero para hacer los cambios se debe oprimir un interruptor en la palanca, lo cual no es muy lógico o ergonómico.
Sería agradable que Ford hubiera incorporado levas en el volante para realizar los cambios.
