Tía Remedios

María de Jesús García

Agencia Reforma

Anorgásmica

Hola, Tía Remedios, quisiera pedirle ayuda; lo que pasa es que hace mucho tiempo que me masturbo, pero nunca he llegado a un orgasmo. He tenido relaciones con mi prometido y todas las veces que hemos estado juntos no he tenido un orgasmo; he platicado con él sobre esta situación y me dice que soy la primera a la que no logra que alcance el orgasmo y me dice que lo intentemos con un juguete, pero no sé. Quisiera que usted me ayude y me diga si tengo algo malo o si me aconseja que vaya a un doctor, porque tengo miedo. Mi novio me pide que intentemos todo lo posible, porque no quiere que yo me vaya con otro que sí me tenga satisfecha, y la verdad yo jamás haría esto, por eso es que le pido de corazón que me ayude y me diga qué hacer. Espero lo pueda publicar un lunes, muchas gracias.

Laura, 19 años, estudiante.

Querida Laura, tienes que descubrir qué es lo que está frenando tu posibilidad de experimentar placer, no tiene que ver con tu novio, sino con tus creencias. Si dices que ni con la masturbación has podido sentir un orgasmo, quiere decir que hay ideas que frenan el que experimentes placer sexual. Te sugiero que busques a una especialista para que descubras qué es lo que te hace que frenes la posibilidad de experimentar el clímax en la actividad sexual.

Taconeo excitante

Hola, Tía Remedios. Lo que pasa es que hay una vecina que vive arriba del departamento en el que vivo y quiero preguntarte, ¿por qué será que me excita cuando la oigo que trae tacones altos? ¿A qué se deberá? Espero tu respuesta, muchas gracias.

José, 38 años.

Querido José, te excitas porque quieres, porque accionas en tu mente el deseo al oír el taconeo. No es un proceso automático, es un proceso que tú desencadenas en tu mente porque empiezas a crear imágenes eróticas a partir del sonido de los tacones. Recuerda que el deseo se inicia y muere en el cerebro. El cuerpo sólo responde a los estímulos que el cerebro construye.

Odia las trusas

Hola, Tía Remedios. Quisiera pedirte un consejo y a ver si me puedes ayudar. Quisiera saber si es algo normal o lo que hago está mal; en alguna ocasión leí algo similar a lo mío en un caso que titulaste “Cambia trusa por panti” y yo la verdad es que uso pantaletas, diario traigo calzones de mujer y hay veces que por las noches me pongo brasieres y, es más, quisiera traer brasier todo el día junto con mis pantaletas, pero como tú sabes el brasier se nota y las pantaletas no se ven. A mi mujer no le gusta que use pantis. Cuando a veces hablamos por teléfono, yo utilizo la palabra “mana”, por ejemplo le digo, “cómo te fue, mana” y ella responde que no le diga así; hay veces en las que le pido que me preste una pantaleta y muy a su pesar sí me la presta, pero, te aclaro, yo me compro mis pantaletas y brasieres, pero mi esposa siempre me dice, “es que estás enfermo, estás mal”, pero la verdad es que son muy cómodas. Quiero que tú me ayudes, me digas algo, me aconsejes algo, porque hay ocasiones en las que ambos traemos brasier y pantaletas, pero a la hora de hacer el amor me dice, “quítate esas porquerías”, pero la verdad es que a mí me encanta usar esas prendas, me fascina. Pero quiero que me digas tú si estoy mal por usar pantaletas, porque trusas no tengo porque no me gustan. Espero tu consejo, Tía.

Fernando, 38 años.

Querido Fernando, el gusto por la lencería femenina es muy placentero para ti y para muchos otros hombres, el reto es que logren que sus parejas los comprendan y acepten que este gusto no los hace menos hombres ni los convierte en homosexuales. Tal vez sería de utilidad que tu pareja y tú acudan a terapia sexual para que ella comprenda tu gusto y deje de ver un problema en ello. Te sugiero que acudan a un experto.

¿Luchar por ella?

Hola, Tía, me comunico contigo para saber si puedes abrirme los ojos. No sé si es buena idea seguir detrás de mi esposa, ya que nos separamos hace cuatro meses y para mí ha sido muy difícil, nos hemos visto cuando voy por mi hijo a su casa o cuando voy a dejarlo. A los tres meses de separados me enteré que ya andaba con alguien y hasta me pedía el divorcio, pero desde que fui a realizar un convenio en el DIF para sólo ver a mi hijo, ella me habla más tiernamente, me contesta mis mensajes y me dice que ella tampoco me ha olvidado y que me extraña. No sé si luchar por ella, ya que está más al pendiente de su novio.

Tu sobrino El Huey.

Hola, querido Huey, te pregunto además del hijo, ¿qué tienen en común esa mujer y tú? Dices que ella te trata ahora con más cortesía, pero no puedes perder de vista que ya permitió la entrada de otro hombre en su vida. ¿Cómo se te ocurre que puedes “luchar” por ella?, ¿a dos de tres caídas sin límite de tiempo o de qué estamos hablando? Si ella ya no quiere estar contigo, y pienso eso porque ya está con otro, ¿qué crees que puedes hacer para reconquistarla?. Si crees que queda amor para rescatar, vale la pena que hagas el intento, pero si nunca se quisieron ¿qué vas a rescatar?