Yngrid Fuentes
Agencia Reforma
Luis exige a sus papás que lo dejen ir a una fiesta. Su mamá no está de acuerdo en que vaya, su papá cree que no hay problema. Discuten el asunto enfrente del chico. Luis se impone y acude a una reunión no adecuada para su edad.
¿Quién lleva la autoridad en esta familia?
Sin reglas claras y una figura de autoridad presente y constante, es difícil llegar a consensos al momento de tomar decisiones importantes en familia lo que, expertos advierten, sólo termina afectando a los hijos a largo plazo.
“Cuando los hijos están inseguros sobre quién está realmente a cargo, suelen imponerse, caer en conductas peligrosas o volverse extremadamente mandones”, señala James Lehman, terapeuta y autor de artículos sobre relaciones familiares en la página de internet Empowering parents.
¿Para qué sirve la autoridad?
Algunos hijos confunden el que sus padres ejerzan autoridad como una simple declaración de poder, y algunos padres ven el ejercer la autoridad como un obstáculo para el diálogo cercano con sus hijos. Nada podría estar más alejado de la realidad.
De acuerdo con expertos, la autoridad formativa, a través de límites claros y restricciones, permite que los jóvenes se conviertan en ciudadanos responsables.
Es importante aclarar que la autoridad no está separada del amor, ya que su propósito es formar a los adultos de mañana, no atar a los niños a la voluntad del padre arbitrariamente.
“Ejercer la paternidad a través de la autoridad es poner límites, razonar con los niños y ser sensible a sus necesidades emocionales”, subraya Gwen Dewar, fundadora y autora del sitio Parenting Science (La Ciencia de la Paternidad) que ofrece consejos a padres sobre problemas en la crianza y educación.
“Los niños educados con autoridad son más propensos a volverse independientes, autosuficientes, socialmente aceptados, académicamente exitosos y bien portados”.
Dictadores vs. líderes
Es importante diferenciar la autoridad del autoritarismo.
De acuerdo con el artículo de Dewar, “The authoritative parenting style: Warmth, rationality, and high standards” (El estilo paternal de autoridad: calidez, racionalidad y altos estándares) que se publicó en Parenting Science, los padres autoritarios demandan obediencia ciega de sus hijos, mientras que los padres que ejercen autoridad usan un enfoque más moderado en el que se respeta la independencia de los niños.
El padre que ejerce autoridad espera madurez y cooperación mientras ofrece soporte emocional. “La autoridad tiene que estar presente en el desarrollo evolutivo de cualquier pequeño. La autoridad le va a ayudar a entender el mundo, a saber cómo dirigirse en el mundo y también le va a marcar algo muy importante en la siguiente etapa de la adolescencia, que es empezar a tener ideales”, comenta Prieto, también catedrática de la UR.
