Angel Reyna le puede echar la culpa al aburrimiento por muchos de los cambios claves en su vida.
A los cinco años, por ejemplo, él comenzó a cosechar espárragos con su familia por tener tiempo ocioso entre turnos de llevar agua a los labradores.
“Yo me aburría, entonces recogí uno de esos cuchillos que usaban para cortar espárragos, y comencé a trabajar,” Angel recuerda. Sus padres se dieron cuenta de lo que estaba haciendo, y como lo hacía bien, lo incorporaron a la fila con el resto de la familia.
Algo parecido ocurrió muchos años después en la secundaria. A pesar de pasar su niñez persiguiendo la cosecha, Angel creció como buen estudiante que a menudo terminaba su tarea rápido en la escuela, lo que le dejaba tiempo libre para aburrirse.
“Yo terminaba mi tarea un poquito más pronto que los demás. Por eso empecé a ayudar a los otros con su tarea,” dice Angel. “En esa fue cuando me di cuenta que me gustaba ayudar a la gente.”
Esa iluminación llevó a Angel a la posición que ejerce hoy como vicepresidente de instrucción en Renton Technical College (RTC). Angel está a cargo de dirigir y planificar la educación profesional, estudios básicos, preparación laboral y para la universidad de más de 10,000 estudiantes.
El asumió su cargo en Diciembre del 2015, y no ha tenido tiempo libre para aburrirse. Hasta ahora, Angel se ha encargado de reorganizar la administración de la escuela, de desarrollar un plan estratégico y de revisar todos sus programas para que se apliquen mejor a las necesidades de la comunidad.
El camino de Angel que llega a Renton comienza en el pueblo de Armería en México, donde su familia vivía antes de emigrar a los Estados Unidos cuando tenía cuatro años, el más joven de siete hijos. Llegaron a trabajar en el estado de Washington, cosechando manzanas y cerezas cerca Yakima, frambuesas, pepinos y verduras en el valle del río Skagit.
La familia ambuló así por muchos años, hasta que un día se asentaron en el pueblito de Mabton, cerca de Yakima, un lugar que Angel considera su hogar.
Angel recuerda una niñez de trabajo duro, y de andar de escuela a escuela donde hubiera cosecha.
“Para mí la escuela era fácil, pues me podía sentar y descansar,” dice Angel. “En el campo trabajábamos de 6 de la mañana hasta las 8 de la noche, por varias semanas. Íbamos a casa para dormir.”
El terminó la secundaria en Mabton y de ahí pasó a la Washington State University en Pullman, graduándose como bachiller en historia y educación. El utilizó su título para trabajar como instructor en Yakima Valley Community College, antes de regresar a WSU para sacar su maestría en administración de escuelas.
Angel regresó a dar clases en Yakima Valley, ascendiendo al puesto de director, mientras también seguía una carrera en política, ganando elecciones como concejal y alcalde del pueblo de Mabton. También se ganó un puesto el Consejo Estatal de Salud de Washington.
En el 2013, Angel fue seleccionado como decano de preparación laboral en Walla Walla Community College, manejando 100 millas diarias desde Mabton para cumplir con su trabajo.
Angel estaba allá cuando aceptó su cargo con RTC. Por un momento breve, se le ocurrió que podía seguir viviendo al este de las montañas y manejar hasta Renton, pero al fin se resignó a vivir en Puget Sound.
A Angel le anima la oportunidad de ayudar a RTC a convertirse en una escuela más sensible hacia su comunidad. Le gustará mejorar el alcance a poblaciones minoritarias y los servicios de apoyo para estudiantes. También quiere tumbar los obstáculos burocráticos dentro de la escuela y fomentar más colaboración entre los educadores y empleados de RTC, y así cumplir mejor la misión de preparar a una población diversa para buenos empleos.
Le interesa mucho poder ayudar a los estudiantes de RTC para que escojan las clases y programas que les lleven más pronto a sus metas, un concepto educativo denominado en inglés como “guided pathways” (camino marcado). Como parte de ese trabajo, la escuela está agrupando clases y programas por áreas de interés profesional, así los estudiantes pueden seguir el camino más claro al oficio o profesión que desean.
También quiere difundir el mensaje de que la educación abre puertas a una vida mejor.
“Yo valoro la educación porque he visto sus resultados en mi vida,” Angel dijo.
