Cindy Arriola
La Raza del Noroeste con información de la AP
Un proyecto de ley migratorio, que incluya a todos, es lo que piden los defensores de los inmigrantes en Seattle.
Los ocho senadores que estaban trabajando en la reforma, presentaron su plan esta semana; el cual incluye la opción a una residencia permanente, 10 años más tarde, para los millones de inmigrantes que entraron a Estados Unidos antes del 31 de marzo del 2011, siempre y cuando cumplan con las condiciones establecidas.
Pero la reforma daría inicio, una vez que la Secretaria de Seguridad Nacional le confirme al Congreso que se ha reforzado la seguridad en las fronteras.
El proyecto de ley, negociado desde enero, a puertas cerradas, establece que solamente podrán obtener el estatus legal provisional, aquellos inmigrantes sin papeles, que paguen una multa de 500 dólares, impuestos atrasados y que no hayan sido hallados culpables de delitos graves, delitos simples, de delitos según leyes extranjeras, que no hayan cometido más de tres faltas menores y que no hayan votado ilegalmente.
OneAmerica, una organización que aboga por los derechos de los inmigrantes en Seattle, llevó acabo una conferencia de prensa, donde dijo que el gobierno ha gastado millones de dólares en reforzar la seguridad en la frontera y que la cifra de deportaciones durante el mandato del Presidente Barack Obama han incrementado de manera significativa.
“El bienestar de nuestras familias no debería depender de las medidas arbitrarias en la frontera, ni sobre cualquier proceso burocrático o político que mantiene a nuestros seres queridos como rehenes de un proceso del cual no tienen control”, dijo Jorge
Barón,
director ejecutivo de la organización Derechos para los Inmigrantes del Noroeste.
La medida establece que los deportados antes del 31 de diciembre de 2011 sin cargos criminales pueden solicitar su reingreso a Estados Unidos con el estatus legal provisional si son esposos o parientes de un niño estadounidense o residente permanente.
Los inmigrantes menores de 30 años, que fueron traídos a Estados Unidos sin la debida documentación, cuando eran niños –conocidos como “dreamers”– y los extranjeros dedicados a labores agrícolas, podrían beneficiarse de la medida, sin esperar la certificación de la seguridad fronteriza, por lo que podrían obtener su residencia permanente, al cabo de cinco años. Los dreamers podrían obtener la naturalización inmediatamente.
El documento indica que las personas con el estatus legal provisional, podrán trabajar para cualquier patrón y viajar al extranjero, pero no podrán recibir prestaciones del gobierno federal. El estatus provisional podría renovarse a los seis años al pagar otros 500 dólares.
Al cabo de 10 años con el estatus legal provisional, los beneficiarios podrán optar por la residencia permanente, siempre y cuando hayan mantenido su residencia en Estados Unidos, pagado impuestos, trabajado con regularidad en Estados Unidos, posean conocimientos de inglés y de la sociedad estadounidense, y paguen otra multa de 1.000 dólares.
El proyecto de ley busca también crear una visa “W” para los trabajadores de baja capacitación académica, y ofrecer 20 millones de dólares para la creación de una nueva dependencia gubernamental, encargada de determinar los máximos anuales de la nueva visa y declarar cuando haya escasez de mano de obra.
La iniciativa de legislación para una reforma, no solo amplía las leyes migratorias, sino que también busca crear nuevas oportunidades de inmigración para trabajadores altamente cualificados, así como un nuevo “visado por méritos”, dirigido a personas con talentos especiales o por determinados lazos laborales o familiares.
El octeto de senadores está conformado por los republicanos Marco Rubio, John McCain, Jeff Flake y Lindsey Graham, y por los demócratas Dick Durbin, Chuck Schumer, Bob Menéndez y Michael Bennet.
Obama ha reiterado su expectativa de que el proceso legislativo culmine durante el primer semestre de 2013.
