Una familia para Navidad

Reflexiones

La Raza del Noroeste

“Esto es casi como la Navidad”, dijo el Juez Davi Kurtz del Tribunal Superior del Condado de Snohomish. Pero no porque se estuvieron obsequiando regalos en la corte, sino porque era el Día Nacional de la Adopción el viernes pasado.

Hay 100.000 niños en hogares de crianza en todo el país a la espera de ser adoptados. Para estos pequeños el regalo más añorado es una familia.

El tema de la adopción es uno del que comunmente no hablamos en nuestro entorno, dentro de nuestra cultura, pero que en este editorial y en la historia de página 3 lo abordamos.

El tema es usualmente una historia triste de niños abandonados, quizás abusados, rechazados ó tal vez huérfanos, con un final feliz que habla de la bondad, amor y capacidad de dar de las personas. La verdad es que en nuestra cultura el tema de la adopción no es platicado y se practica muy poco.

Por eso la necesidad es aún mayor.

Las parejas que resultan adoptando son aquellas que biológicamente no pueden concebir ó porque el niño es un familiar y se rehúsan a dejarlo huérfano. Son muy pocas las parejas que deciden adoptar solo por proveerle a un niño un hogar. Hay muchos factores que no lo permiten, como el temor a no querer al niño porque no es biológicamente de uno y por el machismo.

La historia en página 3 de Jacob Bender-Berg, de 4 años sus nuevos padres adoptivos, el Dr. Brad Berg y su pareja Chad Bender, reciben la alegria de poder ser padres. Pero no solo son los padres adoptivos los que pueden hacer una diferencia sino también los padres de crianza, obsequiándole a estos niños un hogar temporal mientras están a la espera de uno permanente.

Todo niño se merece una estabilidad y una consistencia que solo lo brinda un hogar.

La necesidad de padres adoptivos es grande y en el Día de la Adopción, felicitamos y apoyamos la valentía de aquellas personas que comparten su amor con hijos que biológicamente no son de ellos.

Al final, ‘padre no es el que engendra, si no el que cría’.