Cindy Arriola
La Raza del Noroeste
La ciudad de Seattle es uno de los destinos más frecuentados por los migrantes que cruzan la frontera de Arizona, según reportes de la Patrulla Fronteriza de ese estado.
Como un esfuerzo para desalentar a las personas de venir de manera ilegal al país la Patrulla Fronteriza lanzó una campaña de prevención llamada Campaña Frontera Segura, y se centran en la región y en otros estados donde se dirigen los inmigrantes con mayor frecuencia.
“La frontera no es lo mismo que hace 10 años, y la gente debe saber”, dijo Andy Adame, supervisor de operaciones especial para el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos.
Hace un año Juan, quien no quiso hacer público su apellido, cruzó la frontera en Reynosa. Junto a él venían otras 70 personas.
Juan dijo que durante su travesía desde Honduras, lo más difícil fue el viaje por México y el cruce de la frontera. Él dijo que desde Chiapas fue metido en un camión hacia el Distrito Federal y luego hasta Reynosa frontera con Texas.
“La cosa más difícil en México es que si te miran la cara de centroamericano cualquiera te quiere secuestrar”, dijo Juan.
Durante este año fiscal que concluyó el primero de septiembre, 11,260 guatemaltecos han sido arrestados; 2,435 hondureños y 1,630 salvadoreños. Sin embargo, al llegar a la frontera el reto fue con los carteles de la zona.
“Ya todos los coyotes están trabajando con los carteles”, comentó Juan. Él pagó 7,000 dólares para llegar hasta Seattle.
El peligró de los coyotes son sus enlaces con los carteles de droga. Adame dijo que anteriormente los coyotes formaban parte de una gran familia, donde el tío, la prima, el papá y los hijos participaban. Según él, esto ha sido erradicado por el crimen organizado. Más allá, Adame dijo que en ocasiones miembros de otros carteles esperan en los arbustos para robarle a los coyotes que los traen para Estados Unidos.
“Es cuando empieza la pesadilla”, dijo Adame. “La gente es tratada como mercancía”.
Cuando un cartel se roba a las personas y las cruza, son puestas en casas de seguridad o como las llama Adame “casas de terror”. Desde allí, localizan a los familiares de los migrantes y el costo por dejarlos libres sube sustanciablemente.
La madre naturaleza también es una amenaza para los migrantes cruzando el desierto y los ríos.
Adame dijo que la temperatura en el desierto de Sonora llega hasta 115 grados Fahrenheit. La mayoría de la gente muere por deshidratación, dijo Adame. Agregando que la frontera de Arizona es la más mortal de todas.
“Los traficantes abandonan a la gente que se enferma en el desierto, y para recobrar ese dinero le cobran más a los familiares de los que logran cruzar”, agrego Adame.
Este año fiscal que va desde octubre al mes de septiembre, se han llevado acabo más de 557 rescates por medio del equipo Busqueda Trauma y Rescate de la Patrulla Fronteriza (Border Patrol Search Trauma and Rescue). El año pasado se llevaron acabo 442 rescates; Adame dijo que el incremento de un 26 por ciento, motivo por el cual se está trabajando en la campaña para desalentar la inmigración ilegal.
De los 198 cuerpos encontrados el año pasado, el 70 por ciento no fueron identificados, dijo Adame.
A Juan le tocó caminar durante 12 horas seguidas y solo por la noche.
“Ahora nadie se puede tirar solo por los ríos porque todos los ríos tienen dueños. Hay días que pasan drogas y otros días que pasan humanos. Si tu vienes y ese día están pasando drogas en eses momento te matan ellos”, dijo él.
Adame visita los estados de México de donde provienen la mayoría de migrantes. También han lanzado la campaña en Honduras, El Salvador y Guatemala.
En Estados Unidos el destino final para la mayoría de inmigrantes es Los Angeles, Phoenix, Atlanta, Chicago y Seattle. La campaña visita a estas ciudades para que los familiares de migrantes que cruzaron la frontera hace años se den cuenta de los cambios que han ocurrido en la frontera sur, y el peligro al que se exponen sus familiares en la travesía por llegar a este país.
