Capacitan a parteras en Chiapas

Edgar Hernández

Agencia Reforma

Petrona López Hernández, una indígena Tseltal, asegura que en 32 años como partera no se le ha muerto ni un solo niño.

Al mes atiende unos 20 partos y hay ocasiones, dice, que acude de madrugada a otras comunidades para ayudar a parir a las indígenas. Ayer, por ejemplo, atendió dos partos: uno a las 2:00 horas y otro a las 06:00.

Con la ayuda de una traductora, pues el español no lo entiende y mucho menos lo habla, narra que cada que se aproxima el nacimiento de un niño ella tiene un sueño en donde un espíritu (Dios) le entrega un conejo o una paloma (dependiendo del sexo que vaya a ser la criatura) para que lo cuide y su labor en el parto no tenga complicaciones.

Como ella, en Chiapas existen más de 5 mil parteras quienes atienden a cerca del 30 por ciento de los nacimientos anuales en todo el estado, según cifras oficiales. Aunque en algunas regiones, particularmente indígenas, atienden a 7 de cada 10 nacidos.

Esa cifra obligó a las autoridades y organismos no gubernamentales a poner atención en las parteras, por ser actores importantes en la natalidad de Chiapas. Desde hace una década se emprendieron acciones de capacitación para profesionalizar la experiencia que ellas tenían.

Petrona recuerda que hace varios años, antes de que se iniciaran las capacitaciones, cortaban el cordón umbilical con un machete o cuchillo que ponían a la brasa para que se calentara y fuera más fácil el corte, ahora ya cuentan con tijeras como las que utiliza un médico en el quirófano.

Además, ahora saben identificar un parto de alto riesgo el cual lo canalizan a la clínica de salud más cercana para que un médico valore a la paciente y, en su caso, la traslade al hospital más cercano en San Cristóbal de las Casas.

En 2009, el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) México implementó en el municipio de Tenejapa (uno de los 28 de más alta marginación en el estado) el proyecto piloto“Atención Integral en Salud Reproductiva en comunidades Indígenas”.