Hispanos en la región envejecen

Andrea Castillo y Josh Pflug

Murrow News Service

En el estado de Washington, el número de las personas mayores hispanas o latinas es de aproximadamente 20.000 – el doble que en el año 2000, según datos de la Oficina del Censo de EU. El gran número se debe en parte, a los trabajadores migrantes que llegaron al país en la década de 1960 y 70. La Reforma de Inmigración y la Ley de Control de 1986 les dio la posibilidad de la ciudadanía estadounidense para aquellos que entraron antes de 1982, animando a muchos a quedarse.

Los hispanos también están viviendo más tiempo que los blancos no hispanos y los negros, dicen los expertos. ”Los adultos latinos están viviendo más tiempo con claridad, pero no viven mejor”, dijo Yanira Cruz, presidenta del Consejo Nacional Hispano sobre el Envejecimiento. “Su calidad (de vida) no es buena, deja mucho que desear. “Esas personas mayores que están aquí ilegalmente se enfrentan a mayores dificultades para acceder a la atención, dicen los expertos.

“El acceso limitado a los servicios por los problemas de entendimiento lingüísticos presenta retos importantes”, dijo Cruz. “El acceso a los servicios, como consecuencia, se convierte en un gran reto.”

Jorge Madrazo, vicepresidente de relaciones comunitarias de los centro de salud Sea Mar, una organización sin ánimo de locro, que se especializa en el servicio a los latinos, dijo que la creciente población de hispanos de edad avanzada está siendo afectada por los recortes de presupuesto a la atención de la salud por parte del gobierno.

Sea Mar, una red de clínicas médicas en los condados occidentales de Washington, ha sufrido grandes recortes, aunque intenta continuar con el mismo nivel de servicio, dijo.”Sólo a través de los centros de salud en la comunidad

vamos a poder asistir a la gran demanda de los pacientes de bajos ingresos”, dijo Madrazo. “Para muchos de estos pacientes, la única manera de cuidar de sus necesidades de salud es a través de los centros de salud en la comunidad.

En el Condado de Yakima, el principal productor del país de las manzanas y el lúpulo, casi la mitad de los 220.000 residentes, son hispanos. Los datos del censo muestran que casi 4.000 de los residentes hispanos son mayores de 65 años o más.

El Dr. Paul Monahan ha tratado a los trabajadores agrícolas durante los últimos 41 años. Monahan dijo que muchos trabajadores agrícolas mayores, enfrentan lesiones causadas por la naturaleza repetitiva del trabajo agrícola.

“¿Alguna vez has visto algún vídeo de los trabajadores que recogen espárragos? Se doblan y doblan y se inclinan un poco más. Y (no es) la sorpresa es que sufren una lesión más adelante”.

De acuerdo a estudios federales, los trabajadores agrícolas se encuentran en alto riesgo de accidentes laborales, enfermedades pulmonares, pérdida de audición por el ruido, enfermedades de la piel y cánceres asociados con la exposición al sol permanente. La exposición a pesticidas también presenta problemas para los trabajadores mayores, pero pocos estudios han evaluado los efectos de la exposición a largo plazo, dijo Monahan. En ausencia de esos estudios, los médicos pueden no ser capaces de decir si los problemas de salud en pacientes de edad avanzada están relacionados con la exposición a plaguicidas, dijo.

Los hispanos mayores a menudo se sienten aislados porque no entienden cómo funciona el sistema de salud, según un informe publicado en el 2011 de Hispanics in Philanthropy, una organización sin ánimo de lucro, que conecta a hispanos con financiamiento no reembolsable.

Es así como, problemas como la hipertensión y la artritis pueden ser enfermedades sin tratar.

Pablo Apostolidis, profesor asociado en el Whitman College en Walla Walla, estudia las condiciones de trabajo y riesgos laborales que enfrentan los trabajadores migrantes.”Hay trabajadores que a los 20 años de edad, pierden su capacidad de trabajo (debido a las lesiones)”, dijo.

La historia también figuro en el periódico The Seattle Times.