Sharon Salyer
Herald Writer
Durante meses, una familia del Condado de Snohomish ha llevado a cabo una campaña para instar a los adolescentes y adultos a vacunarse contra la tos ferina.
Con 640 casos confirmados de tos ferina en Washington, los funcionarios estatales de salud declararon la enfermedad como una epidemia, el miercoles.
Sin embargo, para los familiares de Jeffery Tanner de 18 años de edad, de Lake Stevens y, Chelsey Charles, de 17 años de edad, de Clearview, el tema es mucho más grande que la noticia de la rápida propagación de la enfermedad.
El año pasado, el 16 de agosto, se enteraron de qué tan mortal puede ser la enfermedad, cuando su hija de tan solo 27 días de nacida, murió en el Hospital de Seattle, a causa de la tos ferina “La enfermedad toma el control”, dijo Charles Chelsey. “Es terrible”.
“Nosotros estamos muy preocupados acerca del rápido incremento en el número de casos”, dijo la Secretaria de Salud Mary Selecky en un comunicado de prensa. “Esta enfermedad puede ser muy seria para los bebés más pequeños, quienes frecuentemente adquieren la tosferina de los adultos y otros miembros de sus familias”.
La enfermedad es cíclica, y la mayoría de la gente recibe las vacunas cuando se declara la epidemia, pero no es permanente.
Las vacunas contra la tosferina se recomiendan para todos los niños y adultos. Las vacunas que los niños reciben desaparecen con el pasar del tiempo. Todas las personas de los 11 años en adelante deberían recibir un refuerzo contra la tosferina, llamado Tdap. Es especialmente importante para cualquier persona que esté en contacto con bebes menores de 12 meses que adquieran una dosis de Tdap para ayudar a proteger los bebes de la tosferina. Esto incluye a los padres, hermanos, abuelos, proveedores de salud, y los que cuidan de los niños.
“Muchos adultos no caen en cuenta de que ellos necesitan ser vacunados o creen que han sido vacunados”, dice la Oficial de Salud del Estado Doctora Maxine Hayes.
“Nosotros les estamos preguntando a todos que verifiquen con su proveedor de salud que ellos están al día con sus vacunas. Nosotros también le estamos sugiriendo a todos que practiquen buenos hábitos de higiene – como cubrirse la boca cuando tosen y el permanecer en casa cuando están enfermos- ya que eso también va a prevenir la diseminación de la tosferina”, agrego.
Tres personas han sido hospitalizadas hasta ahora, entre ellos dos niños.
Esas mismas tendencias se están viendo a través del estado de Washington, la enfermedad se propagó a 25 de los 39 condados del estado, incluyendo Island, King y Skagit.
Si continúan las tendencias actuales, el estado va a registrar el mayor número de casos de tos ferina desde 1942, en una época anterior a la mayoría de las vacunas, dijo Selecky.
De hecho, las cifras actuales pueden ser muy superiores a lo que se informa, dijo, ya que los adolescentes y los adultos a menudo confunden los estornudos, la tos persistente y secreción nasal con un resfriado, por lo que nunca buscan tratamiento médico.
Sólo un 10 a 12 por ciento de los casos son diagnosticados, dijo. Ellos no saben que además de estar enfermos, están extendiendo una enfermedad altamente contagiosa.
Los niños son particularmente vulnerables. Ellos no pueden ser vacunados contra la tos ferina sino hasta que cumplen los dos meses de edad.
Se recomiendan refuerzos después de los 7 años. La enfermedad puede causar una serie de problemas en los recién nacidos, incluyendo la neumonía, convulsiones y dificultad para respirar.
Los funcionarios de salud están recomendando que todos los adolescentes y los adultos mayores reciban la vacuna, y señaló que su protección disminuye con los años.
“Necesitamos la ayuda de todos,” dijo la Dr. Hayes, director de salud del estado. “Ponerse la vacuna. Es nuestra mejor oportunidad para proteger a nuestra comunidad”
