Reflexiones
La Raza del Noroeste
¡Ay la tecnología! A algunos mayorcitos de edad nos duele tener que aprender sobre aparatos nuevos, mientras la nueva generación parece que traen la habilidad en su ADN.
Sin duda es algo que va cambiado el mundo en general. ¿Recuerda los días de la máquina de escribir? Las clases de mecanografía y el ruido que se escuchaba en el aula. Nuestros muchachos ya no conocieron de esto, pero ahora tienen más oportunidades que antes.
La historia de página 1, habla sobre la feria de tecnología puesta en marcha por el Distrito Escolar de Kent. Realmente aplaudimos estos talleres.
No solo nos educan como padres, sino que también inspiran a nuestros jóvenes, enseñándoles como esta tecnología puede aplicar en el campo laboral. Más allá del Facebook y el Twitter.
De acuerdo a cifras del Pew Research Center, los hispanos nacidos en este país, en otras palabras nuestros hijos, son más propensos a utilizar el internet que los hispanos que no han nacido en el país, es decir, nosotros como padres.
Como cualquier otra herramienta, la tecnología, específicamente la computadora puede ser una espada de doble filo. Al mismo tiempo que puede enseñar e instruir a nuestros hijos, también puede provocar serios problemas para ellos. Por eso es importante estar al tanto de lo que nuestros hijos están haciendo. Saber un poco de computación, nos ayudará a mantenerlos seguros, y posiblemente nos pueda abrir otras puertas laborales.
Las escuelas han iniciado una campaña para ayudar a que los jóvenes estén al día con la diaria evolución tecnológica. Los educadores saben que sin una base firme en esta área, nuestros jóvenes no serán competitivos a nivel laboral.
Algo fascinante es cómo la preparatoria Kentlake está utilizando bebés computarizados para mostrarles a los jóvenes la difícil tarea de ser padres.
Algunos alumnos se llevan a los bebés durante una semana a la casa. Ellos deben darles de comer, cambiarles pañal y hasta tomarles la temperatura como si fueran bebés de verdad.
Continuemos fomentando la creatividad en la mente de nuestros hijos. Involucrémonos, junto con ellos en la tecnología, que a pesar de ser algo difícil de entender para nosotros, puede llegar a ser de gran ayuda para nuestros hijos.
