Staff Agencia Reforma
Cada día, tus pies dan unos 6 mil pasos, es decir, caminas hasta 8 kilómetros por jornada.
Fortalecerlos, coordinar sus movimientos y evitar malformaciones son beneficios que están a 10 pasos.
Visita a tu podólogo al menos cada dos meses, elige los zapatos adecuados y realiza estos ejercicios.
Cuestión de peso
– Ejercicio: como cuando eras niño, descálzate y siente el piso unos minutos. Para hacer consciente en qué parte de tus pies recargas más tu peso, párate frente al espejo y balancea suavemente tu cuerpo de derecha a izquierda y de adelante hacia atrás, sin despegar los pies del suelo.
– Registra las sensaciones. Luego de unos 10 minutos, dibuja tu pie y colorea las partes que sostienen más peso.
Haz el registro dos veces al mes.
– Beneficio: practicar este ejercicio te dará estabilidad.
Refuerza el antepié
– Ejercicio: párate frente a un espejo y, debajo de tu pie, coloca una toallita, sin despegar el talón del suelo, ve arrugándola.
– Beneficio: reforzará los músculos del antepié (donde reside el 40 por ciento de la fuerza del pie al caminar), tonificará los pies cansados y ayudará a corregir el pie plano. Dedica cada día de 1 a 3 minutos.
Contra los dedos en garra
– Ejercicio: sentado en una silla, coloca una mano en el antepié (la parte que correspondería a la palma de la mano), a la altura del pulgar, y otra a la altura del meñique. Con la presión de las manos, imagina que estos dos dedos sostienen una esfera, de tal manera que hagan un arco en forma de “C”.
– Beneficio: el ejercicio es efectivo contra los dedos en garra y el pie plano. Debe hacerse de 2 a 5 minutos al día.
Dale equilibrio al talón
– Ejercicio: sentado en el suelo, con un plumón sostenido por el pulgar y el índice del pie, dibuja círculos sobre una hoja.
El borde externo del talón siempre debe hacer contacto con el suelo y la rodilla no se puede levantar.
– Beneficio: fortalecerá el pie, estabilizará el talón y corregirá el arco. Se recomienda hacerlo de 2 a 5 minutos diarios. Cuida los tobillos
– Ejercicio: consigue un cilindro de madera o un rodillo en el que sostendrás un pie por 30 segundos, con los talones pegados a la madera y el cuerpo recto.
Aunque deberás hacerlo sin sostenerte, es recomendable que alguien esté cerca de ti para auxiliarte. Cuando termines cambia de pie.
– Beneficio: la actividad protegerá las articulaciones de los tobillos y es un entrenamiento de reflejo para el cerebro.
Protege articulaciones
Ejercicio: camina en cámara lenta, descalzo, de puntillas, como lo hacen los felinos al acecho. Ambos pies deben avanzar en posición paralela.
– Beneficio: ideal para propiciar pies flexibles, proteger las articulaciones y obtener una marcha segura. Se recomienda hacerlo de 2 a 5 minutos al día.
