Eric Stevick
Herald Writer
El río creciente y los vientos fuertes causaron dolores de cabeza para las familias en el noroeste el miércoles, mientras la tormenta dejo su marca atrás.
Una tormenta que dejó varias pulgadas de lluvia en las Montañas Cascade hizo que los ríos se desbordaran el miércoles.
“Las lluvias más fuertes han terminado”, dijo el meteorólogo Dennis D’Amico del Servicio Nacional del Clima en Seattle.
El Río Pilchuck fue causa de dolores de cabeza el miércoles por la mañana. Las inundaciones causaron pánico en el pequeño vecindario en el área de Machias, cuando una parte de camino privado fue arrastrado por la lluvia.
Christopher Ames de 37 años, tuvo que permanecer en casa junto con su esposa y cinco hijos. Aproximadamente 10 pies de camino de grava fue arrastrado por la lluvia cerca de Dubuque Creek.
El Río Stillaguamish llegó a la etapa de desbordamiento con 14 pies antes de las 6 a.m. el miércoles por la mañana.
Más de siete pulgadas de lluvia cayeron en partes de los Cascades. Esto incluye más de cuatro pulgadas en Stevens Pass, el cual estuvo cerrado el miércoles por la mañana a causa del peligro de avalanchas.
El tráfico también fue interrumpido en la Interestatal 90 sobre Snoqualmie Pass el martes. El paso estuvo cerrado durante 11 horas a causa de las posibilidades de un alud. El portavoz del Departamento de Transporte en Yakima Mike Westbay, dijo que el peligro en el paso fue creado a causa de las fuertes lluvias que caían sobre 34 pulgadas de nieve nueva que había caído durante el fin de semana.
Los fuertes vientos hicieron que cayeran las ramas de árboles sobre los cables de luz eléctrica dejando a 4,600 hogares sin luz eléctrica el miércoles por la mañana, dijo Neil Neroutsos, portavoz del Distrito de Utilidades Publicas en Snohomish (PUD). Las áreas afectadas incluyeron Tulalip, Lynnwood, Mukilteo y Maltby. A partir de las 9 a.m. el miércoles, la luz eléctrica había sido restablecida en la mayoría de las casas, dijo él.
