Violencia disminuye en Veracruz

AP

La Marina aseguró que tras la intervención de fuerzas federales ha disminuido la violencia en Veracruz, un estado del este de México que en 2011 padeció una espiral de asesinatos y ataques atribuidos al narcotráfico que llevaron al gobierno a desarrollar una operación anticrimen.

El vocero de la Marina, el vicealmirante José Luis Vergara, afirmó el martes que entre octubre de 2011 y enero de 2012 los homicidios registraron una baja de un 62% y el número de extorsiones denunciadas disminuyó un 64% en el mismo periodo.

Al presentar un balance de la llamada operación “Veracruz Seguro” en el período, el portavoz naval dijo que tenían contabilizados 396 homicidios atribuidos al crimen organizado, de los cuales sólo 13 se han registrado en lo que va de enero.

Las extorsiones fueron 2.509, aunque en los que va del primer año de 2012 sólo registraron 100.

El vicealmirante no hizo un desglose ni comparativo con meses anteriores ni de los homicidios ni de las extorsiones.

El portavoz añadió que durante la operación se han detenido a 1.928 presuntos delincuentes, en su mayoría supuestos miembros del cartel de las drogas de Los Zetas.

Veracruz, en los márgenes del Golfo de México, fue uno de los estados más afectados por la violencia del narcotráfico en 2011 que las autoridades atribuyeron a disputas de carteles de las drogas rivales: Los Zetas y el grupo denominado Jalisco Nueva Generación, que ha sido asociado al cartel de Sinaloa y se autodenominan “mata zetas”.

El 20 de septiembre, hombres armados arrojaron a plena luz del día 35 cadáveres debajo de un puente y casi enfrente de un centro comercial de Boca del Río, en la zona metropolitana del puerto de Veracruz. En el lugar fueron dejados mensajes en los que se señalaba que las víctimas eran miembros de Los Zetas

Unos días después, a principios de octubre, autoridades localizaron los cadáveres de otras 32 personas en tres casas de seguridad en los alrededores del puerto de Veracruz.

La Marina capturó también en octubre a ocho presuntos miembros de Jalisco Nueva Generación, a quienes vinculó con ambas masacres.

La violencia atribuida al crimen organizado ha dejado más de 47.500 en todo el país desde diciembre de 2006, cuando el presidente Felipe Calderón lanzó una operación contra el narcotráfico.