Staff Agencia Reforma
El miercoles, 25 de enero a las 10:10 horas, el volcán Popocatépetl registró una explosión moderada acompañada de ceniza, pero el semáforo de alerta se mantiene en color amarillo.
Derivado de esta explosión, se formó una fumarola que alcanzó una altura aproximada de 3 kilómetros con dirección al noreste.
En las últimas 24 horas, “Don Goyo” ha registrado 11 exhalaciones de baja intensidad, acompañadas por emisión de vapor de agua y gas.
De acuerdo con Ana Lillián Martín del Pozzo, del Instituto de Geofísica de la UNAM, las columnas de gas que emanan del volcán son notables, pero no necesariamente implican la cercanía de una erupción grande.
A decir de la especialista, desde agosto pasado, los niveles de PH de los manantiales cercanos al volcán incrementaron su acidez, se registró aumento de la sismicidad volcánica y se formó un nuevo domo, que en septiembre y noviembre quedó parcialmente destruido por diversas explosiones.
Según el reporte realizado por el Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred), en coordinación con la UNAM, continuarán las exhalaciones moderadas, algunas con emisiones de ceniza.
También se prevén explosiones esporádicas de nivel bajo a moderado, con probabilidad de emisión de fragmentos incandescentes a corta distancia del cráter y leve incandescencia en el cráter del volcán, observable durante la noche.
No se ha requerido evacuar a la población de lugares aledaños al volcán, pero las autoridades recomiendan mantener un radio de seguridad de 12 kilómetros a la redonda.
