“Ciudades Santuario”

MICHAEL MELIA

The Associated Press

New Haven, una ciudad ya conocida como un refugio para personas de otros países, está intensificando su acogida a los recién llegados, pues su alcalde pretende ampliar los derechos de voto a los inmigrantes que viven ilegalmente en el país y a otros no ciudadanos, un reto político que se produce poco después de ataques de los aspirantes republicanos a la presidencia contra las “ciudades santuario”.

El alcalde demócrata, John DeStefano, ayudó a los inmigrantes sin permiso de residencia en el país a salir de las sombras hace cuatro años, cuando lanzó un innovador programa para darles tarjetas de residente de la ciudad. A pesar de las medidas contra la inmigración ilegal adoptadas en otras partes, él ha seguido adelante con propuestas que, asegura, están diseñadas para hallar puntos en común en una ciudad diversa.

“Somos un lugar de diferencias”, dijo. “Somos un lugar que considera como una fortaleza, y valora, acoger a personas de todo el mundo”.

Decenas de ciudades estadounidenses, incluidas Nueva York, San Francisco y Cambridge, Massachusetts, adoptan un enfoque de no intervención en lo que respecta a los inmigrantes sin permiso legal. Aunque sus defensores dicen que se distancian acertadamente de un fallido sistema de inmigración, los críticos las acusan de desobedecer la ley federal como “ciudades santuario”, una etiqueta que no todas aceptan.