"Gracias"

Cindy Arriola

La Raza del Noroeste

La familia Bejar-Avila de Lakewood tiene varias razones por que dar gracias. Aunque no sean las razones comunes por las que muchas personas dan gracias, en esta temporada, la familia le da gracias a la comunidad hispana por el consuelo que encontraron luego de perder a su hijo.

Ellos tambien le dan gracias a Dios porque las autoridades encontraron el cadáver de su hijo.

“Le damos gracias a Dios porque lo encontraron”, dijo Maria, la madre. “Por que ahora tenemos un lugar donde visitarlo”.

Ismael Bejar y Maria Bejar-Avila, son los padres de Jesus Bejar-Avila de 25 años, quien apareció asesinado en Kent, junto con dos otros jóvenes Yazmani Quezada-Ortiz, de 26 años, y Cristian Rangel de 19 años.

A pesar de su dolor y después de casi un año desde que su hijo desapareció, la familia Bejar-Avila tiene razones para estar agradecida.

La vida sin su hijo no es la misma, pero la familia encuentra consuelo en el hijo de Avila-Bejar, quien cumplirá dos años el próximo mayo.

A pesar de sentir el vacío dentro del hogar que compartían con su hijo, las cosas no han cambiado mucho. La esposa de Bejar-Avila, continúa viviendo con sus suegros.

“Estamos contentos, porque estamos viendo crecer a nuestro nieto”, dijo Ismael. “Él nos recuerda mucho a nuestro hijo. Antes de irse a dormir él me persigna”, agregó.

Los días van pasando y la madre de Bejar-Avila dijo que la tristeza se va disipando, pero cuando llegan las citas de la corte, todos los recuerdos regresan, dijo Maria.

“Siento que si no voy [a la corte] es como que él fuera huérfano, como que no tiene quien vaya”, dijo la madre.

En junio, los dos hombres acusados del triple asesinato Alberto Avila-Cárdenas de 36 años y José Alfredo Velez-Fombona, se declararon inocentes del cargo de asesinato en primer grado.

Avila-Cardenas trabajaba con las victimas en la floristería Lake Union Wholesale Florist al sur de Lake Union, y se conoció que tenia una relación tensa con Quezada-Ortiz, según documentos de la corte.

Los tres hombres desaparecieron mientras viajaban en la camioneta de Quezada-Ortiz hacía sus casas en Lakewood el 12 de diciembre. La camioneta fue hallada abandonada dos días después, pero los cuerpos de las víctimas fueron hallados meses después. Los restos estaban bastante descompuestos, dijeron los investigadores.

“Ellos destruyen a la familia, es lo que hacen…no le hacen daño solo a una persona sino a toda una familia”, dijo Ismael. Él agregó, que ni aunque les dieran la condena más larga les puede regresar a su hijo.

Aun así, la familia le da gracias a Dios porque cada 15 días van a visitar a su hijo donde Maria dijo que le rezan un rosario y le colocan flores frescas.

La mano amiga tendida por la comunidad hispana del área, también es algo por lo cual agradece la familia. Maria comentó, que personas que ellos no conocían llegaban con alimentos a su hogar, dentro de un parque de casas móviles (trailer homes).

“Cuando pasamos cerca del cementerio el niño ya sabe y sin que nosotros de digamos nada, él le manda un beso al papá con su mano”, dijo Maria.