Agricultores temerosos de quedarse sin mano de obra en EEUU

Por ANDREW SELSKY,

Associated Press

(AP) — La capataz del viñedo Bethel Heights Vineyard observó las 40 hectáreas que su equipo de 20 mexicanos acaba de podar, temerosa de lo que pueda pasar si el gobierno de Trump insiste en deportar a los inmigrantes sin permiso de residencia. Desde el momento de plantarlas hasta la cosecha, hace falta personal capacitado y con una fuerte ética laboral para producir los vinos pinot noir y chardonnay de esa bodega y los nativos simplemente no están dispuestos a hacer ese pesado trabajo, afirmó Patricia Dudley mientras una fría lluvia mojaba los viñedos en Oregon. “¿Quién va a hacer este trabajo cuando los deporten?”, preguntó. La agricultura emplea un porcentaje de inmigrantes sin papeles más alto que otras industrias, según el centro de estudios Pew.

Los inmigrantes sin permiso de residencia representan el 46% de los aproximadamente 800.000 trabajadores del campo. Un incremento en las deportaciones podría tener “importantes repercusiones económicas”. Si la mano de obra no autorizada se redujese en un 40%, por ejemplo, mermaría un más de un 4% la producción de vegetales, de acuerdo con el estudio y haría que los precios de los alimentos suban un 5% o 6% por una merma en la oferta y por el aumento en los costos laborales que ello conllevaría. “Nos dicen, ‘no salgan, no se emborrachen, no hagan nada ilegal’ porque nos necesitan. Están alarmados”, afirmó Moisés Maldonado, que está en el país ilegalmente y trabaja desde hace casi cuatro décadas en viñedos y frutales de Oregon.