Muerte en la pista

Con información de AP

LAS VEGAS — Dan Wheldon, el campeón de las 500 Millas de Indianápolis, murió el domingo en Las Vegas después que su bólido volara en un choque múltiple de 15 autos y terminara estrellándose contra una cerca durante la undécima vuelta de la última carrera de la temporada de la IndyCar.

El piloto inglés de 33 años había ganado dos veces las míticas 500 Millas, incluyendo la edición del 2011.

Wheldon fue transportado en helicóptero al University Medical Center. Los pilotos fueron informados de la muerte de su colega dos horas después del terrible choque, que muchos de ellos consideraron el peor que han visto.

Otros tres pilotos, entre ellos el contendiente por el título Will Power, resultaron heridos en el accidente ocurrido en la undécima vuelta.

“La IndyCar anuncia con mucha tristeza que Dan Wheldon falleció debido a lesiones de las que no podía sobrevivir”, dijo Randy Bernard, el director de la serie. “Nuestros pensamientos y oraciones están con su familia hoy”.

“La IndyCar, sus pilotos y propietarios han decidido poner fin a la carrera”, agregó.

¿Por qué en ovalos?

Jimmy Johnson, múltiple campeón de la categoría NASCAR siempre quiso correr las 500 millas de Indianápolis, pero cuando nació su hija el año pasado, prometió a su esposa que no conduciría en la Indy Car.

La combinación de la velocidad de esos autos con su diseño – monoplaza sin techo – lo ha hecho evitar subirse en ese tipo de bólido.

“¿Iban a cuánto, 225 millas por hora?, ¡yo nunca he andado a esa velocidad en mi vida!”, dijo Johnson, “los hombres y mujeres que manejan esos autos son muy valientes, hay muy poco espacio para el cuerpo del piloto, no hay techo y las llantas están destapadas, no puedes controlar el auto cuando sale volando”, añadió.

Quedan muchas preguntas

Fue la peor de las situaciones: Un atestado circuito oval de inclinaciones pronunciadas con el mayor número de participantes de la temporada y con pilotos inexpertos o impacientes a grandes velocidades cerraron el espacio para cualquier error.

Lo que sería el domingo la última carrera de una temporada en el Autódromo de Las Vegas se convirtió en cambio en un guión para un desastre: Una espantosa colisión de 15 carros que causó la muerte del popular piloto Dan Wheldon, dos veces ganador de las 500 de Indianápolis, y enfrentó a la conmovida comunidad del automovilismo deportivo con interrogantes incómodas.

Incluso antes del comienzo de la temporada, los pilotos sabían que la carrera en Las Vegas conllevaría desafíos, sobre todo considerando las altas velocidades de la prueba.

El accidente del domingo ocurrió cuando los pilotos iban a más de 354 kilómetros por hora (220 millas por hora)

Los relucientes bólidos con llantas descubiertas de la serie IndyCar no habían corrido en la pista desde el 2000, y la ahora desaparecida serie Champ Car estuvo allí por última vez en el 2005. Algunos de los pilotos habían corrido allí antes, pero muchos no.

Ninguno había competido en una prueba IndyCar en esa pista desde que fue reconfigurada en el 2006 para incorporarle una “inclinación progresiva” a fin de aumentar la competencia codo a codo.

Entonces, surgió cierta mortificación inicial cuando el presidente de la IndyCar, Randy Bernard, anunció un premio de cinco millones de dólares al ganador de la carrera.

Bernard, que lleva dos años al frente de esa serie, atraer la participación de uno o dos superastros del circuito de la NASCAR conocido por su dura competitividad, entre los que pudiera estar el colombiano Juan Pablo Montoya, que ha ganado las 500 de Indianápolis.

Pero ninguno se registró, aunque había interés en el piloto Kasey Kahne de la NASCAR, el astro Travis Pastrana de X-Games y el ex campeón de la CART Alex Zanardi.

Así las cosas, Wheldon —ganador de 14 carreras en pistas ovales en la IndyCar, incluyendo las 500 de Indianápolis en mayo— resultó el único con posibilidades de llevarse el premio de los cinco millones de dólares. Bernard tomó esa decisión porque el inglés, de 33 años, perdió su empleo al final de la temporada anterior, consiguió un acuerdo por una carrera en la Indy 500 y había rechazado ofrecimientos de equipos menos competitivos.

Wheldon logró un acuerdo con el equipo Sam Schmidt Motorsports para correr hace dos semanas en Kentucky y para buscar el premio del domingo.

“Quiso hacerlo en el peor día”, estimó Bernard en declaraciones emotivas el lunes.

Wheldon fue declarado muerto a las 13:54 horas del domingo en el University Medical Center en Las Vegas.