Reflexiones
La Raza del Noroeste
Esta semana publicamos la triste noticia de un joven hispano local, Juan Mendoza, de Marysville, quien falleció el lunes en un trágico accidente automovilístico.
Por lo que sabemos, Mendoza era un chico como cualquier otro, pero con una gran habilidad para el deporte, en especial para el fútbol.
Es la peor pesadilla de un padre, recibir la mala noticia de la muerte de un hijo, es lo que la mayoría tememos, cuando ellos llegan a la adolescencia.
Venimos a este país y traemos a nuestros hijos para poder llegar a verlos superarse; la valentía que un hijo le transmite a un padre es grandiosa, y sin importarnos, dejamos a nuestros familiares, cultura y nos aventuramos en un país desconocido por sacar a nuestros hijos adelante.
Los vemos crecer aquí, nos damos cuenta que nuestros sacrificios no han sido en vano. Cuando este sueño queda truncado, es un golpe fuerte para cualquier padre.
En una reciente entrevista de televisión, el cantante Joan Sebastián realizó un comentario con el cual muchos nos podemos identificar: él, quien en los últimos años ha perdido a dos de sus hijos, dijo lo siguiente: “Cuando perdemos a nuestros padres nos quedamos huérfanos, cuando perdemos a nuestra esposa somos viudos, pero cuando perdemos a un hijo no hay palabras”.
Según reportes de la policía, la velocidad fue un factor en el choque.
Es importante que como padres de familia tomemos un momento para reflexionar junto con ellos sobre los peligros de manejar, del alcohol y de la velocidad, principalmente. En la adolescencia todos, incluidos nuestros hijos, nos sentimos invensibles, pensando que esto nunca pasará; pero estamos expuestos a este tipo de accidentes.
De parte del equipo de “La Raza del Noreste”, le enviamos nuestro más sentido pésame a la familia, quien atraviesa por uno de los momentos más dolorosos. Y urgimos a la comunidad a unirse en solidaridad con la familia Mendoza y realizar una contribución monetaria que ayudará a la familia en este momento difícil.
