Cindy Arriola
La Raza del Noroeste
La semana pasada el Consejo de la Ciudad de Seattle aprobó una nueva ordenanza que obliga a los empleadores a proveerle cinco días de enfermedad o por violencia doméstica pagadas a sus empleados anualmente.
El proyecto de ley numero 117216, entrará en vigor el 1 de septiembre del año entrante, para darle suficiente tiempo a las compañías para que incluyan esto en sus pólizas.
De acuerdo a la ley, por cada 40 horas que la persona trabaje acumulará una hora de tiempo pagado. Esto será para compañías que tienen de cinco a 249 empleados. Para compañías con más de 250 empleados, cada trabajador acumulará una hora por cada 30 horas trabajadas.
Esta legislación llegó con mucha aprobación pero también con mucha oposición, en especial por parte del Instituto de Polizas del Empleo (Employment Policies Institute). Michael Saltsman, investigador del instituto, dijo que esta medida podría tener consecuencias negativas, no solo para los empleadores sino también para los trabajadores.
“En esta economía, los empleadores están teniendo dificultadas para mantenerse a flote. Otro gasto más los obligaría a despedir empleados”, dijo él.
Seattle se convirtió en la tercera ciudad en la nación de aprobar una ordenanza como esta.
Según Saltsman una ordenanza similar a la que se aprobó en Seattle, fue aprobada en San Francisco. El estudio que realizó el instituto mostró que el 28.4 por ciento de los empleados de bajos ingresos fueron despedidos o se les redujeron las horas de trabajo cuando la ley entró en vigor.
Nick Lacata, miembro del Consejo de Seattle, dijo en una declaración por escrito que esta ley no solo reconoce una fuerza laboral productiva sino también una que tenga buena salud.
“Esta ley provee un tipo de alivio para trabajadores que no tienen opciones de tomar días libres por salud”, dijo Sally Bagshaw, miembro del Consejo de Seattle.
Bagshaw dijo que cuando escuchó de esta propuesta, ella tenia sus reservas por los efectos negativos que podría tener sobre los empleadores, pero según ella “los beneficios superan los daños”. Agregó que la fuerza laboral debe estar saludable.
Por su parte, Saltsman dijo que ocho de los 10 empleadores entrevistados en San Franciso reportaron que sus empleados llegaban enfermos al trabajo. Él dijo que el argumento de que esta ley fue creada como salud pública no tienen mucha base viendo las estadísticas de San Francisco.
Según el Consejo de la Ciudad de Seattle, cuando esta ley entre en vigor el año entrante, se llevará acabo un estudio sobre sus impactos. Este será presentado ante el consejo 18 meses después.
Bagshaw dijo que si esta ley no esta siendo efectiva, entonces el consejo consideraría desestimarla, de acuerdo a la información arrojada por el análisis.
La legislación provee excepciones para compañías que están empezando, las cuales tienen menos de dos años. Las pequeñas compañías con menos de cuatro empleados también tienen algunas excepciones.
