La Raza Staff con información de la AP
Un mes después de prometer que se centraría en las deportaciones de los inmigrantes delincuentes más graves, el gobierno de Barack Obama dijo el miércoles que en los últimos días detuvo a casi 3.000 en todo Estados Unidos y que está listo para deportarlos.
De esta cifra 36 personas fueron arrestadas en el estado de Washington de acuerdo a cifras proveídas por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés).
Según reportó el Seattle Times, en Seattle se llevaron acabo 15 arrestos y los demás ocurrieron en diversas ciudades del estado, con varios arrestos en Yakima y Walla Walla.
Cada uno de los inmigrantes ilegales detenidos recientemente, dijo, tenía al menos una condena penal y más de 1.600 de ellos habían sido sentenciados por al menos un delito grave, como intento de asesinato, violación y secuestro.
Entre los arrestados en Seattle estaba Jose David Orellana-Lemus, de 30 años, originario de El Salvador y miembro de la pandilla MS-13, quien fue convicto de asalto en tercer grado en el 20001, según publicó el Seattle Times.
La redada de una semana se produjo apenas un mes después de que la secretaria de Seguridad Nacional (DHS), Janet Napolitano, anunció que la policía de inmigración centraría sus esfuerzos en los delincuentes más graves y que retrasaría la deportación de la mayoría de aquellos inmigrantes que no tengan antecedentes penales y que no representen una amenaza para la seguridad pública o la seguridad nacional.
En una carta fechada el 18 de agosto y dirigida a un grupo de senadores que han impulsado la reforma migratoria, Napolitano dijo que los agentes del DHS y el Departamento de Justicia revisarían alrededor de 300.000 casos de deportación pendientes en los tribunales federales de inmigración.
John Morton, director de ICE dijo el miércoles que esa revisión no ha iniciado, pero los agentes ya han recibido instrucciones de usar su criterio al evaluar quien debe ser detenido y ser encausado al sistema de deportación.
