Rudos contra Técnicos en Renton

Cindy Arriola

La Raza del Noroeste

En un garaje blanco, detrás de una escuela de artes marciales en Renton, se encuentra un ring. Un saco de arena cuelga del techo y el calor invade el lugar. Hombres y niños hacen fila para entrar al cuadrilátero. Algunos con máscaras y otros sin camisas.

Cada persona que entra hace lances espectaculares, pero cuando cae, hace temblar el piso, mientras el entrenador José Luis Gómez, les dá instrucciones. Este es el club de lucha libre que lleva por nombre Luchadores Independientes de Washington, el primer club hispano en todo el estado.

Hace 10 años que Gómez llegó al estado de Washington con la ilusión de abrir una escuela de lucha libre. Con 30 años de experiencia ‘Peligro’, como se le conoce a Gómez actualmente en la lucha libre, era profesional en México.

Pero Gómez no siempre se interesó por la lucha. Una fractura en ambos tobillos de los pies le impidió seguir practicando el fútbol. Y al buscar un deporte alterno, acompañó a su primo a una práctica de lucha libre, “haga de cuenta que vi al amor de mi vida”, dijo Gómez, refiriéndose a la lucha. Durante dos años, él practicó hasta llegar a pasar el examen para convertirse en luchador profesional, en lo que él llama la catedral de la lucha libre, la Arena México. Por años luchó bajo el nombre ‘Los Guerreros del Futuro’ junto a su compañero, cambiando su nombre a ‘Baby Rock’, y hoy se le conoce por el nombre de ‘Peligro’.

A pesar de lo amistoso que es Gómez, él formaba y aun sigue siendo parte de los malos de la lucha libre, los odiados por el público, Gómez es un rudo. “Me gustaba hacer enojar a la gente y me gustaba que la gente se metiera conmigo”, comentó él.

El club se inició en octubre del 2010 y se ha vuelto un deporte practicado no solo por mexicanos, sino también hay un salvadoreño y tres americanos.

“Me gusta la lucha libre, porque es más rápida y más divertida”, dijo Christopher Ryseck, conocido como el rudo ‘The Ideal Reflection’.

Y aunque los tres no entiendan mucho español, ellos se divierten aprendiendo otra técnica de la lucha, ya que tienen experiencia en la lucha americana. Sin embargo las caídas que ellos sostienen los deja un poco adoloridos. El técnico Kevin Bereta, apodado ‘The Brickhouse’ dijo que después del entrenamiento llena una tina de hielo donde permanece unos 20 minutos.

Gómez comentó que mientras se aprende la técnica de lucha, puede haber resentimiento por el cuerpo, como en cualquier otro deporte.

Raúl Díaz, de Nochislan, Zacatecas, dijo que al principio sentía dolor después de cada entrenamiento en especial durante la primera semana. Pero este deporte que lo apasiona también le ha ayudado a bajar de peso. “Todo es coordinado y es ejercicio… Ejercito músculos que no sabía que tenia”, dijo Díaz.

Pero él no es el único de su casa en llegar a las prácticas, sus hijos de 11 y 9 años también lo acompañan y practican. Cuando le preguntamos como se sentía su esposa al saber que sus hijos practicaban la lucha, con una sonrisa dijo: “Allí estaba lo difícil… Pero ella nos apoya”, agregó.

Al final del entrenamiento los luchadores se juntan en el ring y llevan acabo una oración.

“Buscamos una guía espiritual, yo creo en Dios y ellos también, entonces le pedimos a Dios que nos cuide y nos proteja. Aquí no hay religiones“, dijo Gómez.

El club de luchadores ha llevado acabo dos eventos en el área, el más reciente fue en South Park.

Si usted esta interesado en entrenarse como luchador puede comunicarse al (206) 371-9568. El costo es de 50 dólares y se entrena los lunes, martes y jueves de 7-8:30 p.m.