Arranca Maduro la Constituyente

Daniel Lozano,

Agencia Reforma

CARACAS, Venezuela .- Nicolás Maduro arrancó ayer su proceso para reescribir la Constitución venezolana casi en soledad: sin el apoyo del chavismo crítico, con presión internacional y amparado en un nuevo capítulo violento de hasta 37 muertes en medio de las protestas de opositores.

“Estamos escribiendo Historia en medio de heridas y dolores. Es la única opción de derrotar a la insurgencia armada”, proclamó anoche el Presidente, quien acusó a la Mesa de Unidad Democrática, principal fuerza antichavista, de evadir el diálogo a cambio de la violencia para desmoralizar al país.

Aunque Maduro aseguró que estaba negociando con la Oposición, el llamado sólo fue escuchado por grupos que no forman parte de la MUD, como Juan Bimba, Piedra, VPP89 y otros partidos que no suman ni el 1 por ciento de los votos.

Incluso mencionaron a Bandera Roja (BR), partido marxista que en ese mismo momento también estaba luchando en las calles y que posteriormente desmintió al gobierno.

En las calles de Venezuela continuó la nueva ola de protestas, que comenzó hace más de un mes para exigirle al Gobierno la realización de nuevas elecciones y una solución a la crisis económica y política que enfrenta el país.

Maduro respondió con un llamado la semana pasada a rehacer la Constitución, proceso que podría posponer las elecciones regionales que están pendientes desde 2016 y las presidenciales de 2018..

A las habituales voces críticas dentro del chavismo se unió el fin de semana la de Jorge Giordani, exvicepresidente y quien fuera el gurú marxista de Chávez. En cambio, el sector militar sigue firme en apoyo a su Presidente.

“Esta Constituyente es para que no llegue un Macri al poder”, aseguró Diosdado Cabello, diputado chavista y mano derecha de Maduro.

En la segunda reunión del día, el chavismo convocó a los credos religiosos del país. Y, de nuevo, también le fallaron los invitados principales: la Conferencia Episcopal Venezolana.

“Dios, perdónales porque no saben lo que hacen. Están contrariando al Papa”, clamó Maduro.

La Iglesia Católica, que cuenta con el respaldo de Roma pese a lo dicho por el Presidente, llamó la semana pasada al gobierno para que cumpla la Constitución.

“(La Constituyente) no apunta a resolver los graves problemas que aquejan a los venezolanos, sino a prolongar la permanencia del Gobierno en el poder”, se quejaron los obispos, quienes calificaron como inhumana la violencia de los cuerpos policiales.

“Nicolás Maduro se siente acorralado”, insistió el jesuita Luis Ugalde, antiguo rector de la Universidad Católica Andrés Bello.