Brian Mendia
La Raza del Noroeste
Entre aplausos y al ritmo de la banda Gozona, se celebró el sábado 18 de junio en el parque Dra. Blanche Lavizzo en Seattle, la séptima fiesta tradicional Oaxaqueña, mejor conocida como La Guelaguetza.
Con el objetivo de dar a conocer su cultura y de mantener vivas las costumbres de Oaxaca. Fulgencio Lazo y un grupo de amigos se organizaron desde hace algunos años, procurando que esta fiesta tradicional del pueblo mexicano se mantenga y perdure entre las generaciones actuales.
La Guelaguetza, es una celebración que tiene lugar en la ciudad de Oaxaca de Juárez y por lo general se festeja los dos lunes siguientes al 16 de julio de cada año, comenta José Jesús Lizama en su libro La Guelaguetza en Oaxaca.
El origen de esta celebración se remonta a la época Prehispánica y están estrechamente relacionados con los dioses del maíz.
Según el escritor Lizama, tiene lugar en la época de la conquista mexicana del valle de Oaxaca.
Con el tiempo la fiesta de la Guelaguetza fue transformándose en una celebración, que incluye bailes, comida, música, y el compartir con los invitados los frutos de las cosechas de todo un año.
Lazo define a la Guelaguetza como una actividad para dar y recibir.
“La gente viene a compartir todo lo que tiene en sus comunidades”, dijo él.
Este es el primer año que traemos a un grupo de baile de otro lugar comentó Lazo, ellos viajan directamente desde Oaxaca, con el apoyo de la comunidad de Seattle, y han venido a compartir esta celebración tradicional de la Guelaguetza, agregó.
El grupo lleva el nombre de “Amistad” y son un total de 20 maestros que con diferentes danzas, y gran colorido en sus trajes, compartieron con nosotros esta séptima reunión en Seattle.
Teresita Bazan integrante del grupo que lleva por nombre “Cultural Oaxaqueño” de la ciudad de Seattle, nos comentó que son aproximadamente 30 el número de personas que conforman esta comunidad de baile, entre hombres y mujeres de distintas edades.
Con trajes multicolores y llenos de elegancia los grupos de baile, salían al escenario en medio de una tarde de llovizna pero cargada de aplausos del público asistente.
Elisa Amaguer y Maritza Sánchez dos niñas que cursan cuarto grado, minutos antes de realizar su presentación, nos dijeron que para ellas es muy interesante poder conocer más de Oaxaca ya que sus padres nacieron allá.
