Asma: Es importante estar atento a los síntomas

<B>Sharon Slayer

</B><I>The Herald

Cada año, en el Hospital de Niños de Seattle, alrededor de 500 niños son hospitalizados a causa de asma, y la mayoría son menores de 4.

Aproximadamente un tercio de los niños con asma no se diagnostican, dijo el Dr. Ted Carter, que dirige los servicios clínicos para la división pulmonar del hospital.

“Es la enfermedad respiratoria más común que veo en los niños – probablemente uno de cada 20 niños tiene asma”, dijo Carter.

Sin embargo, sus efectos en los niños pueden variar de una leve tos a problemas respiratorios que ponen en peligro la vida.

Los factores desencadenantes del asma pediátrica difieren por edad, dijo el Dr. Jack Stephens, pediatra en la clínica de Everett.

Los resfriados, gripe y enfermedades respiratorias son los desencadenantes más comunes para los niños más pequeños, tales como infantes y aquellos que aun no acuden a la escuela, dijo él.

Una vez que los niños alcanzan la edad escolar, los factores desencadenantes suelen ser las alergias o la actividad física.

Stephens menciona que a cualquier edad, los síntomas del asma pueden aparecer de forma inesperada.

Una de las pistas que los padres deben buscar es si el niño está tosiendo en la noche, especialmente si la tos interrumpe el sueño o hace que el niño vomite, dijo Stephens.

Las familias a menudo no son conscientes del riesgo de asma si no hay antecedentes familiares de la misma. Sin embargo, los antecedentes familiares de alergias, ya sea a medicamentos, alimentos o causas ambientales como el polen, se ha relacionado con un mayor riesgo a la enfermedad.

“Las familias piensa que el asma se relaciona únicamente con silbidos al respirar”, dijo Stephens. La tos, problemas al realizar ejercicio o sentir presión en el pecho también son señales.

El asma es causada por una inflamación de las membranas mucosas y la constricción de los bronquios, que son las vías respiratorias que conducen a los pulmones.

Con los ataques leves, los niños no tienen síntomas evidentes al permanecer sentados, pero si cuando hacen movimientos físicos. Los casos más graves harán que el niño se sienta como si estuvieran respirando a través de un popote, dijo Stephens.

Problemas recurrentes con neumonía sin fiebre puede ser un signo de que un niño tiene asma, dijo Carter.