Cindy Arriola
La Raza del Noroeste
La organización Human Rights Watch o Vigilancia de los Derechos Humanos esta llevando a cabo su octavo festival en el condado de Skagit. La semana pasada llevaron a cabo una reunión en donde discutieron mitos que la gente tiene sobre la comunidad hispana inmigrante.
Activistas comunitarios junto a estudiantes de las escuelas de Mount Vernon realizaron una presentación, que realzaba la contribución inmigrante para la comunidad del área. Un ejemplo que los presentadores usaron fue el festival anual de tulipanes.
“Deben reconocer la labor ardua que lleva acabo la comunidad. El festival de tulipanes no seria exitoso, trayendo miles de dólares a la ciudad, sin el trabajo de los inmigrantes”, dijo Jesse Cavazos, especialista en educación migrante.
Según el periódico Skagit Valley Herald, un estudio realizado hace 10 años indico que el festival de tulipanes genera 14 millones de dólares. Sin embargo, es difícil contar cuanta gente llega al desfile, ya que no se lleva acabo un conteo formal.
Otro mito que fue discutido durante la reunión fue el de pensar que las personas inmigrantes aumentan el nivel de criminalidad en una ciudad. Según la Reverenda Josefina Beecher, se ha comprobado que no es cierto. Ella dijo que en los 19 estados con mayor población hispana, el porcentaje de crimen ha disminuido en un 14 porciento. Mientras que en otros estados donde la población hispana no es tan pronunciada, el nivel de crimen solamente ha descendido en un 7 porciento.
“Muchos piensan que las personas indocumentadas están quitándoles el trabajo a las personas que son ciudadanos o residentes legales. Esto no es cierto”, dijo Beecher. En el 2006, agregó ella, los agricultores de Skagit reportaron no haber recibido muchas solicitudes de empleo de personas documentadas.
“[Los agricultores] dijeron que las personas documentadas les decían que ese trabajo era muy difícil y que demandaba mucho. Ellos trabajaban un par de días y renunciaban”, dijo ella.
Pero los hispanos no solo realizan trabajos físicamente fuertes, Diana Morelli dijo que también contribuyen al país, estado y ciudad pagando sus impuestos. Morelli, directora de la Asociación de Desarrollo Económico, dijo que este es otro mito que muchas personas creen, que los inmigrantes no pagan impuestos.
“Tenemos una comunidad vibrante y creciente en nuestra ciudad”, dijo ella.
Morelli ha ayudado a varios nuevos empresarios hispanos a abrir su propio negocio. Tal fue el caso de Gonzalo Rodríguez, quien es el dueño de la lonchera Taqueria El Milagro. Y muy orgullosa, Morelli dijo que la Taqueria fue nombrada el mejor lugar de comida en Skagit por el periódico local.
Uno de los momentos más emotivos para las personas que asistieron a la reunión fue cuando escucharon la canción en forma de rap, interpretada por uno de los jóvenes de la preparatoria. Francisco Santos, cantó sobre su experiencia al ser hijo de padres indocumentados. En su canción, habló sobre la deportación de su padre y el no poder asistir a la escuela durante el verano por ayudarles a sus padres en la pizca.
“Los niños blancos, ricos, se burlaban de mi en la escuela”, rapeó Santos. “Yo abogo por los derechos de mi gente”.
