(AP) — Una huelga de hambre que era sostenida por un grupo de jóvenes desde el 31 de enero fue depuesta el martes en virtud de que la OEA comenzó a discutir la situación de los derechos humanos en Venezuela y que las autoridades locales ofrecieron revisar los casos de los “presos políticos”.
El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, elogió la decisión de levantar la protesta que mantenían frente a las oficinas del organismo interamericano en Caracas y dijo que le alegraba que haya sido como consecuencia de un diálogo con las autoridades.
“Si hay un diálogo me alegro y si ese diálogo llevó al levantamiento de la huelga de hambre me alegro más todavía porque es una preocupación que tenía”, indicó Insulza a la prensa al salir de una reunión que sostuvo con la presidenta brasileña Dilma Rousseff, en Brasilia.
Los activistas anunciaron el levantamiento de la protesta acompañados de varios cientos de jóvenes y manifestantes opositores que marcharon el martes por algunas calles del este de la capital hasta la sede de la OEA para expresar su respaldo a los huelguistas.
El Departamento de Estado estadounidense también solicitó la semana pasada al gobierno del presidente Hugo Chávez que permitiera la visita de la OEA para “promover el diálogo y el entendimiento” en el país.
El canciller venezolano Nicolás Maduro rechazó los pronunciamientos de Insulza y el gobierno estadounidense acusándolos de “inmiscuirse” en los asuntos internos del país y aseguró que Venezuela no necesita “ningún tutelaje de nadie, de ninguna instancia”.
